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Cultura Teatro y danza
Marcela, una canción de Cervantes. Foto: Concha de la Rosa

Marcela, una canción de Cervantes. Foto: Concha de la Rosa

Marcela (una canción de Cervantes): la pastora del Quijote llega al teatro para hablarles a las mujeres del presente

La reconocida obra española se presenta entre miércoles y domingo en la sala Hugo Balzo.

La sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre será el marco para que uno de los personajes más extraordinarios de Don Quijote de la Mancha se plante frente al público y demuestre por qué los textos de Miguel de Cervantes están más vigentes que nunca. Ese personaje no es el ingenioso hidalgo, ni Sancho Panza, ni Dulcinea, aunque merecería su misma fama.

A partir del capítulo XIV del Quijote se construyó esta Marcela (una canción de Cervantes). Marcela es acusada de la muerte de Grisóstomo; todos sospechan de ella y creen que merece un castigo, pero la pastora no acata la norma y habla en su propia defensa. La dramaturga María Folguera, la directora Leticia Dolera y la actriz Celia Freijeiro se unieron para revisitar a este personaje y ponerlo en boca de todos, pero por las razones correctas.

“La iniciativa surge de Celia Freijerio, la protagonista de la función, que además es la presidenta de la Sociedad Cervantina, una organización cultural cuyo fin es mantener vivo el legado de Cervantes y de los autores del Siglo de Oro”, cuenta Dolera a la diaria. “Me lo propone a mí, que vengo del cine y la televisión, para traer esa Marcela al presente. Y embarca también a María Folguera, que nos escribe un prólogo y un epílogo en un tono un poco retrofuturista, como lo fue el texto de Cervantes, porque también estaba hablando de las mujeres del futuro”.

Dentro del trabajo de Folguera se encontrará el texto original del siglo XVI. “No se ha tocado ni una coma, lo cual es fascinante porque parece que nos habla a las mujeres de hoy. María nos escribió un prólogo para contextualizar el texto, para quien no haya leído nunca el Quijote. Por eso también fue bueno que yo dirigiera la obra, porque María y Celia lo conocen perfectamente, y yo no. Leí trocitos, pero no lo había leído entero en el cole, entonces veía muchas cosas que decía: ‘Hay que contar esto, porque si no, yo no me entero’. Y si yo no me entero, un espectador medio tampoco se va a enterar”, explica Dolera.

La obra derrumba cualquier preconcepto de que el Quijote sea un texto difícil por lo antiguo o por lo ajeno, pero la directora enfatiza que no es así. “Tanto el epílogo como el prólogo son súper contemporáneos, tienen muchísimo humor, ritmo y música. Hay una lectura de ciertos clásicos de la música española que en cierto modo hablan de Marcela. Y luego el cachito del monólogo del centro, cuando vienes de todo eso, no te es ajeno. Y está tan bien escrito, tiene una poesía, un ritmo, una capacidad evocadora... Y en lo que insisto, porque realmente me alucina: una capacidad de hablar de las mujeres del presente que me sorprendió muchísimo”.

Dolera no había dirigido teatro hasta ahora, pero no dejó pasar la oportunidad de trabajar con Freijeiro, con quien protagonizó la serie Vida perfecta, que además escribió y dirigió. “Sabía que Celia tenía un potencial espectacular como actriz, porque tiene una técnica muy fina y a la vez una capacidad de seguir el instinto y dejarse llevar que, en combinación con la técnica, son maravillosas. Porque se va a un lugar muy profundo y nos regala una Marcela muy salvaje. Para mí fue un goce trabajar con ella, y lo que hace es alucinante”.

“Fue un proceso muy largo, porque íbamos ensayando, íbamos trabajando el texto, pero luego estábamos en otros proyectos, lo que nos permitía pausarlo y volver, y ver qué nos decía el texto pasado el tiempo. Y es cierto que el final fue surgiendo durante los ensayos; toda la reflexión sobre la libertad. Hay un bloque en el que inevitablemente había que traer la reflexión de Cervantes sobre la libertad, y eso surgió en los ensayos. También una pregunta que lanza Marcela al público al final de la función, en la que interpela directamente a la audiencia, y es muy interesante. Eso también surgió a raíz del trabajo”, profundiza la actriz y directora.

Para Dolera no hay dudas de que el público de nuestro país debería conocer a esta Marcela. “Primero, porque tenemos una cosa preciosa, que es el idioma que nos une. Luego, la capacidad evocadora y de ritmo de Cervantes, que yo misma desconocía; me resultó muy gratificante descubrirlo a través de la dirección de esta obra. Y porque creo que trata temas del presente con humor. No solo en referencia a las músicas y a las redes sociales, sino a los problemas que hoy enfrentan muchas mujeres, a cómo se les cuestiona la libertad, qué es hoy en día ser una mujer libre y qué era serlo en 1605, y si existe algún nexo de unión o alguna tensión que no hemos logrado liberar. Creo que el teatro y la cultura nos ponen espejos en los que mirarnos y cuestionarnos, y luego ir a charlar sobre qué debates nuevos nos ha abierto la función. Creo que Marcela tiene ese poder, por un lado, de reflexión política del presente, y también es una obra divertidísima que se te pasa volando”.

Marcela (una canción de Cervantes), de María Folguera, con dirección de Leticia Dolera y actuación de Celia Freijerio. Sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre. Miércoles 23, jueves 24 y sábado 26 de setiembre a las 20.00; domingo 27 de setiembre a las 19.00. Entradas en Tickantel.