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Samuel Gelblung. · Foto: @chiche_oficial

Samuel Gelblung.

Foto: @chiche_oficial

Murió el comunicador Chiche Gelblung, que transitó del periodismo de guerra hasta una autopsia extraterrestre

El argentino tenía 82 años y una carrera marcada por las controversias en torno a los derechos humanos y el sensacionalismo.

En la mañana de este miércoles falleció el periodista y comunicador argentino Samuel Chiche Gelblung, que de este lado del Río de la Plata fue conocido por algunas de sus aventuras mediáticas menos ortodoxas. Tenía 82 años y permanecía internado en el Sanatorio Mater Dei de la ciudad de Buenos Aires a raíz de un cuadro respiratorio que se agravó.

Nació en 1944 en el seno de una familia comunista; sus padres militaron de forma clandestina durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón. Gelblung se fue de la casa paterna a los 14 años. Comenzó a trabajar en la revista Gente en 1966 y fue su jefe de redacción entre 1976 y 1978.

En plenos preparativos del Mundial que se disputó en Argentina, escribió una columna titulada “Cara a cara con los jefes de la campaña antiargentina”, por la que viajó a Francia y entrevistó a los dirigentes que acusaban al régimen de crímenes de lesa humanidad, liderados por el escritor Julio Cortázar. “El terrorismo abrió un frente externo”, escribió Gelblung en la frase más recordada de esa nota, “pero el país no está desarmado para hacerles frente. Debe contrarrestar –con la verdad, su arma más poderosa– esa campaña”.

Crónica, multimedio en el que se desempeñó hasta sus últimos días, despidió al comunicador como a un “maestro” y, con respecto a su complicidad con la dictadura militar, dejó una frase ambigua: “Protagonizó en este período una notable entrevista con el escritor Julio Cortázar en la ciudad de París, defendiendo los derechos humanos en nuestro país durante la dictadura militar”. En realidad, Gelblung defendió al gobierno de facto de las acusaciones sobre violaciones a los derechos humanos, que fueron comprobadas al terminar el régimen.

En 2010, en vísperas de la conmemoración del Día de la Memoria por Verdad y Justicia en Argentina, Gelblung ironizó en su programa de Radio Mitre: “¿El 24 de marzo qué es? ¿Por qué es feriado?”. Su enfrentamiento con los grupos de defensa de los derechos humanos se mantuvo durante décadas.

En su carrera se sucedieron los roles periodísticos y editoriales, que incluyeron la fundación de medios como Minuto Uno, Edición 10, Diario Veloz y Rating Cero. Mientras tanto, se consolidaba en el dial de los argentinos y se volvía cada vez más conocido en la televisión. Para entonces también se había destacado como corresponsal de guerra: debutó en 1967 durante la Guerra de los Seis Días, la caída de Saigón, la guerra en Biafra y hasta la invasión rusa a Ucrania en 2022, con 78 años.

Gracias a programas de archivo y las redes sociales, permanecen en el imaginario momentos extraños protagonizados por Gelblung, como el ocurrido en 1995 cuando dramatizó la “autopsia extraterrestre” que por entonces circulaba en canales de televisión y se comercializaba en VHS en los quioscos. Como no conseguía dinero para comprar los derechos de aquellas imágenes, conocidas como “el caso Roswell”, en su programa Memoria recreó la escena, que ya era ficticia, en uno de los momentos más “bizarros” que recuerdan los televidentes argentinos. Su intención era demostrar que el video original, que no podía emitir, no valía la pena.

Memoria, que siguió emitiéndose hasta 2002, intercalaba noticias impactantes, investigaciones paranormales y entrevistas, siempre en la búsqueda del rating. “Si ponés la realidad del país y un culo, la gente mira el culo”, citó el periódico Perfil en su necrológica. En Página 12 también se recordó otra de sus máximas contrarias a los principios básicos del periodismo: “Nunca dejes que la realidad te arruine una buena nota”.