El equipo de Diego Aguirre comenzó ganando con un gol de Leo Fernández, que pareció haber vuelto a su nivel. Sin embargo, primero Maher Carrizo y luego Álvaro Montoro le dieron el partido a los del Fortín, que en los últimos minutos doblegaron claramente a Peñarol, que parecía que tenía dominado el juego y que se iría con los tres puntos.

Peñarol visitó a Vélez Sarsfield en un partido copero. En la previa y durante el partido, los recuerdos de las últimas batallas épicas de 2011. En la estirpe, los años mozos en los que Aguirre también estuvo y fue protagonista. Vélez, con el recuerdo vivo de 1994. Desde el inicio se dispusieron a dejarlo todo. Vélez, con el peso de un 2025 para el olvido. Con la estirpe copera para olvidarlo todo. Peñarol, en una sintonía similar. Con un año cargado de dudas y críticas y con la vara alta puesta por casi los mismos futbolistas, llegó a Buenos Aires con la ilusión del pueblo carbonero y unos 2.000 hinchas que poblaron los lugares habilitados en la platea Norte Alta del José Amalfitani para alentar a su equipo.

Los de Aguirre supieron soportar los embates iniciales del equipo del mellizo Guillermo Barros Schelotto, que se mantuvo activo todo el partido, sobre todo en el primer tiempo, cuando Carrizo le quedaba cerca y mantenía con Maxi Olivera un duelo constante. El lateral uruguayo ganó casi todas las manos y el delantero se corrió hacia el medio, donde pudo desnivelar. Sin embargo, Leonardo Coelho y Nahuel Herrera se plantaron ante un Vélez falto de gol, y aquello alimentó el plan carbonero de acomodarlo todo con una victoria.

Fernández es uno de los más mirados en Peñarol. El ex Fénix, Toluca y Fluminense valió un montón de dinero y la gente le exigió como tal. Sin embargo, no encontró la pisada y recién convirtió en el partido con Juventud, de tiro penal. El jugador, cuyos atributos no están en discusión, cortó el fainá en el área para dos, pero remató desviado. Un jugadón que no terminó como debía.

Por afuera, Pedro Milans y Javier Cabrera, hasta que se lesionó, mantuvieron alerta a la defensa del Fortín. El partido pudo ser para cualquiera siempre, aunque ninguno mostró el arma justa para vulnerar el arco rival hasta entrado el segundo tiempo. Agustín Bouzat encontró una pelota en el área y, mientras se acomodaba, Martín Campaña, con oficio, lo siguió para tapar el tiro.

Al complemento volvieron los mismos 11 que habían elegido los entrenadores para enfrentar la tenida. El Cangrejo, que ya arrastraba una dolencia, hizo la última antes de irse e hilvanó una jugada que empezó Milans y terminó Fernández, una de las figuras del elenco mirasol, que convirtió el primero. Iban tres minutos del complemento y parecía que todo se encaminaba para los uruguayos.

Lo que iba a ser, lo que fue

Luego vinieron los cambios en Peñarol. Aguirre dio ingreso a Camilo Mayada y Alexander Machado. Más tarde, la Fiera mandó a Lucas Hernández, que juega por él y por todos. Barros Schelotto contestó con el joven Montoro –una de las últimas joyitas– para contrarrestar la situación. Apenas entró, generó una jugada peligrosa que llamó la atención del carbonero. Fue Carrizo, de la cantera velezana, que había perdido la mayoría con Olivera, quien le ganó la cuereada en este caso para anticipar un centro de Elías Gómez y empatar el partido cuando faltaban diez para el final.

Minutos después, Montoro que desde que entró se anotó en el podio de los mejores, puso un pase de tres dedos como los pocos que saben hacerlo. Todo un arte el de los tres dedos, mal usado y abusado la mayoría de las veces, entró perfecto para que Agustín Bouzat quedara de cara al gol, pero definió desviado. Vélez lo quiso en los descuentos, con vergüenza deportiva, por devolver todo aquello que cantaron los hinchas. El Pelo Michael Santos, con una pirueta, pudo hacer un gol para siempre, pero Campaña, de buen rendimiento, alejó el peligro.

Peñarol jugó por volver a instalar la suerte, esa preciada zanahoria de la Copa Libertadores de América. Sin embargo, se la quedó Vélez, otro cuadro copero, luego de un tiro libre que tapó el arquero, y el pibe Montoro encontró el rebote, y consiguió el triunfo para los locales.

Foto del artículo 'Peñarol cayó 2-1 ante Vélez en su estreno en la Libertadores'

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