Este sábado en el estadio Artigas de Paysandú y en el Matías González de Artigas empieza Nuestro Mundial. Esa definición, que desde hace tantos años se ha incrustado en las páginas de la diaria para después colarse en los micrófonos y peinarse para presentarse ante cámaras, ya no necesita explicación porque, a esta altura –y fundamentalmente después de que la Organización del Fútbol del Interior (OFI) se la apropio debidamente–, todos sabemos que Nuestro Mundial refiere al campeonato del interior, a la Copa Nacional de Selecciones y a sus históricos y centenarios campeonatos: el Litoral y su desprendimiento de este siglo, el Litoral Norte, el Sur y el nonagenario Este, que el año que viene cumplirá sus primeros 100 años.

Por más que uno, casi por definición, es contrario a encasillamientos, restricciones o franjas de elección, hay veces, como esta, en las que parece que es condición que en su etapa escolar, liceal, universitaria, laboral, amorosa o de ocio haya sido llamado por lo menos un par de veces “canario” o “canaria” para entender de lo que estamos hablando. Como ese rango es amplio y multitudinario –seguramente le ocurre a más de un millón y medio de personas–, podríamos decir con autoridad que más o menos la mitad de los orientales sabemos de lo que se está hablando.

Es la vida entera; mi vida, la que ha pasado sosteniéndose con esa sensación, esa expectativa, esos miedos, esos sueños, esos amores, esas dudas. Cuando el calor de las fiestas es calor y no se anda con pavadas, las tardecitas de verano, desde aquella pelotita de plástico y la mano de mi padre o de mis tíos depositándome en la explanadita del estadio hasta maduras y apuradas llegadas desde el aeropuerto con una credencial de la FIFA aún colgada, el fútbol del pueblo ha sido motor de sueños y sensaciones. El fútbol de mi pueblo, del tuyo, del de donde nació tu vieja, de aquel en el que se crio tu abuelo, de ese en el que juega o jugaba tu primo.

Todo empieza así

Este sábado a las 21.15 en Artigas, con el partido entre los locales y Tacuarembó, y a las 21.45en Paysandú, donde la blanca recibe a Rivera, empieza el Litoral Norte y, entonces, arranca Nuestro Mundial. Este campeonato y confederación es de difícil explicación o definición, dado que tres de sus selecciones son históricas en la participación, y la fundación del Litoral, allá por 1922, en Paysandú.

Fue un sanducero, el doctor Alberto Blas Langón, el creador de la Confederación del Litoral. Su primera competencia fue justamente en tierras sanduceras, por eso es difícil asumir que desde 2003 Paysandú, Salto y Artigas integren una confederación que es parecida a la original, pero no lo es. Las representaciones no litoraleñas son las de Rivera y Tacuarembó, que durante décadas jugaron en la confederación que fue primero del Norte y después del Noreste, hasta que en 1993 los clásicos rivales del Norte pasaron a formar parte de lo que se llamó Superlitoral, que contó con hasta 14 participantes porque jugaban los sectores Capital y los sectores Interior.

El Litoral Norte fue primero un campeonato y una rama privilegiada de la competencia en la que se definía con la serie o las series que se conformaban dentro del Litoral. Desde hace unos años, definitivamente otorga un campeón y cupos para la definición de los cuartos de final de la Copa Nacional de Selecciones.

Como es el torneo de menos participantes, desde el año pasado ha resuelto para sí una forma novedosa y un poco extraña: juegan a una rueda todos contra todos, alternando en los cuatro partidos uno de local y el otro de visitante, una vez por semana. De este modo, culminada esta fase, los cuatro primeros se ordenan en semifinales –el primero con el cuarto y el segundo con el tercero–, mientras que el quinto se despide hasta el año que viene. Después de las semifinales, siempre de ida y vuelta, vendrán las finales, y el campeón y el vice seguirán adelante en la fase nacional: el campeón del Litoral Norte se cruzará con el segundo del Este, mientras que el subcampeón se las tendrá que ver con el campeón del Litoral. Esta liga, como el Sur y el Este, arrancará el sábado 17 de enero, en régimen de dos partidos por semana.

La edición 73 del campeonato del interior de selecciones contará con la participación de Paysandú, Salto, Artigas, Tacuarembó y Rivera por la Confederación del Litoral Norte; Río Negro, Soriano, Nueva Palmira, Young, Bella Unión, Guichón, Liga Agraria de Salto y Vichadero por la Confederación del Litoral; Florida, Casupá, Canelones, San Gregorio de Polanco, Durazno, Sarandí del Yi, Flores, San José, Liga de Ecilda Paullier, Colonia del Sacramento y Federación de Colonia por la Confederación del Sur; y Liga Mayor de Maldonado, Treinta y Tres, Canelones del Este, Zona Oeste de Maldonado, Santa Clara, José Pedro Varela, Lavalleja, Cerro Largo, Rocha, Chuy y Río Branco por la Confederación del Este.