Con el inicio de un nuevo año calendario, los equipos comenzaron a oficializar contrataciones que terminaban el vínculo con su club anterior el 31 de diciembre. Peñarol fue uno de ellos al confirmar oficialmente dos retornos que eran un secreto a voces: Abel Hernández y Washington Aguerre volverán a vestirse de oro y carbón.
El delantero tendrá su tercer pasaje por la institución; en sus periplos anteriores jugó 34 partidos e hizo 15 goles. El golero, en tanto, vuelve al club donde se formó; con 32 años, el nacido en Artigas buscará emular lo bueno realizado en 2024, cuando el aurinegro fue campeón uruguayo y llegó a las semifinales de la Copa Libertadores.
Hernández y Aguerre se suman a Franco Escobar como jugadores cuya contratación es oficial. Hay arreglo también con Facundo Batista: su presentación podría concretarse en cuestión de horas. Si bien terminó jugando en Peñarol en 2025, el nuevo préstamo de Matías Arezo, desde Gremio, está encaminado.
Sebastián Britos: la aparición de fin de año
Con la salida de Brayan Cortés, que jugará en Argentinos Juniors, y de Martín Campaña, que pasó a Wanderers, Peñarol necesitaba otro golero, sobre todo teniendo en cuenta que Aguerre tiene dos partidos de suspensión tanto en el torneo local como en la Copa Libertadores.
Peñarol llegó a un acuerdo con Sebastián Britos, uruguayo de 37 años que jugó las últimas dos temporadas en Universitario de Perú. El minuano viene de ser campeón nacional en sus últimas tres temporadas como profesional: en 2023 se coronó campeón uruguayo en Liverpool y luego logró el bicampeonato con la crema peruana. En 2025 disputó 40 partidos, recibió 31 goles y mantuvo 17 veces el arco en cero. Le sacaron tres amarillas y lo expulsaron una vez.
La historia de Britos es particular. Se formó en Huracán Buceo y pasó por varios equipos de nuestro país, muchas veces en divisiones de ascenso. Jugó en Wanderers, Bella Vista, Juventud de Las Piedras, El Tanque Sisley, Cerro, Rocha y Central Español. En el exterior jugó en Inter de Palmira, de Colombia, Atlante, de México, y Oriente Petrolero, de Bolivia.
Su llegada a Liverpool le cambió la carrera. Arribó como suplente y se fue consolidando como titular, con su rendimiento máximo en la final de ida del campeonato uruguayo en el que el negriazul le ganó 2-0 a Peñarol en Belvedere.