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Deporte Fútbol
Maximiliano Gómez, el 1º de noviembre de 2026, en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

Maximiliano Gómez, el 1º de noviembre de 2026, en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

Nacional ganó en la hora y sigue con chances en el Clausura

Con dos goles de Maxi Gómez, el bolso ganó 2-1 en Jardines y mandó a Danubio a la Segunda División.

Nacional tenía que ganar y ganó. Punto. Así ha sido la historia desde que asumió Daniel Carreño. Su equipo mejora de a ratos –hoy jugó bien en el primer tiempo–, por momentos cae, a veces redondea partidos aceptables, pero el entrenador no se convence. Cada vez que declara dice lo mismo: teníamos que ganar y ganamos. Después, siempre con buena autocrítica, concluye que tiene que mejorar mucho. Hasta el momento, después de un traspié ante Liverpool la semana pasada, sigue en carrera y se entusiasma con los tres puntos que se llevó desde Jardines del Hipódromo.

En resumen

El primer aviso fue de Danubio, más allá de que la pelota y las buenas intenciones eran tricolores. Bautista Pereira la desperdició por apuro: luego de recuperar cerca del arco de Alexis Martín Arias eligió patear en vez de pasarla –tenía un compañero mejor ubicado– y la mandó a la tribuna. El castigo llegó enseguida y de la forma que marcaría la tarde. Un córner franjeado se transformó en contra tricolor: Martirena abrió para Botta y el argentino encontró el espacio –se cayó Mauro Brasil– entre los centrales para habilitar a Gómez, que quedó frente a Goicoechea y no perdonó.

Por cómo estaban las cosas, ese gol suponía tranquilidad para Nacional. Sin embargo, la ventaja duró poco y esta vez por error propio. Casi diez minutos después, otra vez Pereira presionó y recuperó sobre la banda derecha. Se la dio a Bautista Tomatis y el centro al corazón del área encontró a Enzo Cabrera, que empató entrando a la carrera.

Plantel de Danubio, el 1 de noviembre de 2026, en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

Plantel de Danubio, el 1 de noviembre de 2026, en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

Más allá de eso, Nacional pudo irse arriba al descanso, con dos chances claras, un remate de Gómez que se desvió en el camino y un cabezazo del costarricense Francisco Calvo que pasó cerca del palo. En el segundo tiempo el 1-1 no le servía a nadie, pero a Danubio lo condenaba. El partido se rompió y aparecieron los arqueros. Arias evitó la caída de su arco a los 75. En el otro área, Goicoechea se estiró para desviar con la mano un centro de Tiziano Correa que buscaba a Gómez, y Botta, con el arco a disposición, le erró al rebote.

El desenlace llegó por el mismo camino que el primer gol. A los 88, otro córner de Danubio terminó en una contra tricolor: Nahuel Gelós corrió, esperó hasta el último momento y le dio la pelota a Gómez, que puso el 2-1 definitivo.

Para Danubio el descenso es el final lógico de un año sin encontrar el rumbo. Pasaron cuatro técnicos por el banco (Diego Monarriz, Gustavo Matosas, Leonardo Ramos y Leonel Rocco) y ninguno logró estabilizar al equipo. Vuelve a la B apenas cinco años después de haber subido y acompaña a Progreso.

Nacional, en cambio, sigue vivo. En el Clausura es tercero con 26 puntos, y en la anual es cuarto, con 61, detrás de Peñarol (65), Torque (63) y Deportivo Maldonado (62), que juega el lunes. Ese tercer puesto es clave: es el que asegura la Libertadores por la tabla, porque el cuarto puede perder el cupo si el campeón de la Copa AUF Uruguay no está entre los de arriba. En esa dirección, se puede decir que Nacional tiene su propio atajo, porque está en carrera y el miércoles visita a Ferro Carril en el Parque Artigas de Paysandú.

Hinchada de Nacional, el 1 de noviembre, contra Danubio en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

Hinchada de Nacional, el 1 de noviembre, contra Danubio en Jardines del Hipódromo. Foto: Ernesto Ryan

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