En la tercera fecha del Apertura Cerro y Liverpool empataron 1-1 con ambos goles en el segundo tiempo, periodo en el que creció y se puso emocionante el partido. Para los albicelestes este fue el primer punto del campeonato, y para los negriazules otro en medio del subibaja de la tensión de la Libertadores.

Liverpool mostró en el Tróccoli una oncena muy distinta a la que empezara jugando el pasado martes por Libertadores en Montevideo ante el Deportivo Independiente Medellín, no obstante, ello propuso el juego en el inicio del partido en el Tróccoli, donde Cerro llevó varios minutos para poder mostrar cierto peligro en el arco de Martín Campaña.

Martín Speranza cambió con lógica a varios de sus protagonistas titulares por el próximo viaje a Medellín, por un lado, pero también buscando darle al equipo de Belvedere otra capacidad de juego.

Cerro, que perdió a 24 de sus futbolistas del plantel 2025 y que incorporó a 20 jugadores nuevos, además de un cuerpo técnico distinto -después que no le renovaran a Tabaré Silva de enorme campaña dejando a los villeros en la A y con luz-, intentó ir congeniando pequeños circuitos defensivos primero y ofensivos después, pero nunca pudo afirmarse en su casa, por lo menos, de acuerdo a las expectativas de sus hinchas, que le metían batucada y aliento desde la tribuna Chile, a espaldas de la Santín Carlos Rossi.

Equipos nuevos

Este nuevo equipo de Liverpool, con ocho futbolistas distintos a los que el martes salieron al Viera por la Libertadores, presentaba buena potencialidad y generó cierta expectativa al principio cuando buscaban con Ruben Bentancourt, cuando la amasaba Didi Zabala, cuando arrancaba como velocista desde la izquierda el más desequilibrante futbolista del equipo de Belvedere este año, el floridense-palmirense Diego Romero, y las insinuaciones del argentino Ramiro Degregorio por derecha, pero al final todo se frustraba, se apagaba por entrevero.

Con muchas más construcción e intenciones de la visita, con la honra y el esfuerzo de los muchachos de Cerro, que poco a poco dejarán de ser un rejuntado de jugadores que llegan de distintos lugares para pasar a ser un colectivo, los de casa aguantaron, neutralizaron y hasta controlaron las cosas hasta irse a los vestuarios.

Para el segundo tiempo Camilo Speranza puso en campo el timonel negriazul Martín Rabuñal, quien desde el eje central buscó repartir mejor las acciones ofensivas.

Pasados los veinte del complemento llegó lo mejor porque Cerro metió un ataque espectacular que terminó con un fierrazo impresionante del salteño Nahuel Sena y en el rebote a metros del arco Nahuel Soria no la pudo mandar al trampero, y de vuelta una loca corrida de Degregorio terminó con una caída en el área, cuando el que viene de Racing de Avellaneda pudo haber metido el pase de gol para una par de compañeros que estaban solos.

Lo inesperado

Pero todo pasó a ser colateral en el relato cuando el recién ingresado Alejandro Severo -que este año pasó del Racing de Sayago a Cerro- hizo una endiablada carrera por izquierda y desde ese flanco se metió en el área y metió un remate cruzado, que parecía era muy bien neutralizado por Campaña, pero para su desgracia los productores de #ElProgramaDeLavecchia ya tienen el mejor material para la sección Burradas, porque al bueno de Martín se le escapó como quien pierde un flan al sacarlo de la heladera y la pelota, con el oprobio de su lentitud, se metió lo suficiente para alegrar a los cerrenses y avergonzar al buen golero.

Pero de inmediato vino otra acción reseñable del partido y esta vez por golazo. Fue el empate de Liverpool y llegó en una habilitación de Zabala para Federico Martínez -otro de los que ingresó avanzado el segundo tiempo- y el delantero hizo una pirueta modelo Suárez, bajando con su taco a la altura del hombro y rolando tras la pelota que quedó entre él y Fabricio Correa para que el negriazul derrotara al golero cerrense.

Se encendió Liverpool y Degregorio y pareció que se quedaría con todo, pero al final se fueron a vestuarios con un punto cada uno.

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