Este jueves a las 21.30 arrancará para Uruguay la 66ª edición de la Copa Libertadores de América. Eso coincidirá con el debut del vigésimo club uruguayo en participar –y el primero del departamento de Canelones y de la ciudad de Las Piedras–, Juventud, que recibe a Universidad Católica de Quito en el inicio de una llave que se decidirá el jueves que viene en la capital ecuatoriana con aquel que haya sumado más puntos o más goles, y si hay empate irán a los penales. El ganador de esta llave jugará en la segunda fase con Guaraní de Paraguay.

Juventud, lana y socialismo

En diciembre de 1935 Uruguay venía de coronarse por primera vez campeón de América con una camiseta que no era celeste, con la roja de Santa Beatriz. En Las Piedras, como en todo el país, los gurises peloteaban de lo lindo aun cuando los calores obligaban a la siesta impuesta, aun cuando los preparativos de Navidad ocupaban a los mayores y liberaban a los más chicos. En Las Piedras, en el colegio salesiano San José, siempre con una cancha a mano, los botijas no pudieron jugar porque estaba el pesebre, entonces se fueron a la plaza y allí armaron el club. Primero se llamó Ildu, por la marca de las Industrias Laneras del Uruguay, como consecuencia de un negocio que hizo el padre de Carlos María Cabrera –quien luego sería, además, el primer presidente de Juventud–, que le encargó una enorme compra de lana a la ILDU con la condición de que proveyera un juego de camisetas para los muchachos.

El 24 de diciembre de 1935 nació el cuadro, que se llamó Ildu por una década, incluso cuando se aprobaron los estatutos y la personería jurídica del club, pero un par de meses después, en una asamblea extraordinaria, tomó el nombre de Juventud, al no ser aprobada la propuesta del joven pensador socialista Vivian Trías, que, junto con otros dos de los ocho fundadores del Ildu, los hermanos Hugo y Guzmán González Ruiz, ya militaba en el Partido Socialista. Trías, que en ese momento estudiaba Filosofía e Historia en el Instituto de Profesores Artigas, y los González Ruiz habían propuesto que el Ildu pasara a llamarse Juventud Socialista, pero finalmente quedó sólo Juventud.

En aquella época los muchachos querían jugar y no podían soñar siquiera con una copa de la magnitud de la que jugarán a partir de este jueves, ya que ni siquiera existía la Copa de Clubes Campeones de América. Los pedrenses le dieron duro y disputaron por años la Liga Regional del Sur. Aquellos que en los 60 y en los 70 se ponían la albiazul, en todo caso, soñaban con llegar a la Copa de Campeones de la Organización del Fútbol del Interior, pero aún estaban lejos de soñar con aquella Libertadores que Peñarol y Nacional ya habían alzado.

En 1981 se afiliaron a la Asociación Uruguaya de Fútbol. El equipo del barrio Obelisco empezó a luchar y a soñar con más, pero debió esperar hasta 1995 para jugar en la B y en 1999 se convirtió en el primer club de fuera de Montevideo en ganar el campeonato de la B, aunque no fue el primer ascenso conseguido en la cancha: eso ya lo había hecho Frontera Rivera, en 1998.

Los pedrenses fueron muy irregulares en el siglo XXI metiendo buenas y malas, descensos y ascensos, y un estreno internacional en la Sudamericana de 2015, hasta llegar a nuestros días. Después de ascender para la temporada 2025, hicieron un soñado Torneo Apertura en el que quedaron a sólo dos unidades del campeón y, aunque después bajaron la efectividad de alto puntaje, les alcanzó para entrar por primera vez al mejor torneo de clubes de América, la Libertadores.

Difícil por 600.000

Juventud jugará la primera fase, por la que cobrará 400.000 dólares, lo mismo que su rival, el elenco ecuatoriano, que llegó a esta instancia al coronarse por primera vez campeón de la Copa Ecuador, pero que tiene un gran bagaje internacional: desde 2014 y con la única excepción de 2018 ha jugado torneos de la Conmebol.

A las 21.30 en el estadio Centenario, y con transmisión por Disney+ y ESPN, empezará la copa para los clubes uruguayos y ecuatorianos. Ambos contendientes saben que se trata de apenas el comienzo de unos duros 180 minutos que se decidirán en los 2.600 metros sobre el nivel del mar del estadio Olímpico Atahualpa de Quito el próximo jueves 12 de febrero.

La chatoleí, uno de los apodos del trencito azul, llega con la presencia del delantero uruguayo Mauricio Alonso, surgido en Cerro ya hace más de una década, y cuenta con el internacional venezolano Rafael Romo en el arco, su experimentado capitán Facundo Martínez y el goleador internacional panameño Everardo Rose, que acaba de incorporarse al conjunto, al igual que el mundialista Diego Palacios, lateral izquierdo que llega cedido de Corinthians, después de un par de años perseguido por las lesiones, en los que casi no ha podido jugar.

El director técnico de los ecuatorianos, Diego Martínez, ha expresado que cree que ambos equipos tienen un estilo de juego similar, de presión arriba y ataques rápidos, y que entiende que todo se decidirá en Quito. La Católica no ha tenido competencia oficial aún este año y Martínez piensa que ese es un punto en contra. Juventud tampoco ha tenido actividad oficial absoluta, pero jugó por la Copa de la Liga.

Sebastián Méndez, el director técnico argentino de los pedrenses, llegó a fines de la temporada pasada cuando cesaron a Diego Monarriz, que fue quien clasificó al Juve a la copa. Habló bien del elenco ecuatoriano y dijo que tiene tres delanteros muy picantes, seguramente en referencia a Alonso, Azarias Londoño y José Fajardo, aunque a veces quedan descolgados y el equipo partido.

Méndez ya anunció que tendrá en este partido de ida las trascendentes bajas del goleador Agustín Rodríguez y del gran mediocentro argentino Iván Rossi, pero que siempre piensa en la oportunidad que se les presenta a los que ocuparán sus lugares.

Con relación a la incorporación del cuatro veces mundialista Martín Cáceres, el entrenador se manifestó encantado con su contratación. El Pelado casi no jugó el año pasado en el fútbol paraguayo y ya este jueves aparecerá en el banco de suplentes. Méndez entiende que la participación del polifuncional internacional de 38 años será en el puesto de zaguero.

Obviamente, los canarios nunca se han enfrentado a la Católica; sin embargo, ambos contendientes han tenido partidos por la Conmebol ante representativos del país al que enfrentan. Juventud enfrentó dos veces a Emelec en la Sudamericana de 2025, empatando en ambas ocasiones, aunque los eléctricos ganaron por penales en Guayaquil. La Católica, por su parte, enfrentó a Liverpool en la Libertadores de 2021 y pasó por diferencia de goles, después de perder en Montevideo y ganar en Quito.