México vive una situación social muy compleja: el asesinato de un líder narco por parte de las fuerzas de seguridad desató disturbios y cortes de carreteras en varios estados del país. Guadalajara, sede del Mundial 2026, fue una de las ciudades tomadas por los narcotraficantes.

El estadio Akron, con capacidad para 46.355 espectadores y propiedad de Chivas, tiene pactados cuatro encuentros de la copa del mundo, entre los que se incluyen el partido de la selección local y Corea del Sur, y Uruguay ante España. Además, cercano en el tiempo, albergará dos partidos del repechaje mundialista, que se jugará a fines de marzo.

La FIFA no se pronunció oficialmente al respecto, pero existe preocupación y comunicación constante con las autoridades de Jalisco -estado del que Guadalajara es capital-, a quienes se les exige que garanticen la seguridad del evento y de los asistentes a los partidos del Mundial 2026.

La entidad máxima del fútbol está analizando la realización de partidos en Guadalajara y viendo la posibilidad de un cambio de sede, algo que no es sencillo, ya que hay muchos compromisos asumidos e incluso aficionados que ya compraron sus entradas, pasajes de avión y alojamiento.

A excepción del encuentro entre Corea del Sur y un rival europeo a definir, todos los partidos de Guadalajara tienen demanda alta de entradas, por lo que se espera una buena concurrencia de visitantes en la ciudad. A eso hay que sumarle que tanto los coreanos como Colombia eligieron a Guadalajara como ciudad base, lo que también genera una serie de compromisos y logística en la que se viene trabajando desde principios de año para que a las selecciones no les falte nada y puedan tener un desarrollo normal de actividades durante su estadía.

El partido entre Querétaro y Juárez, correspondiente a la séptima fecha de la primera división del fútbol mexicano, que debió jugarse el domingo, fue suspendido. En el estadio La Corregidora, de Querétaro, está pactado un amistoso entre México e Islandia para el miércoles, pero en principio no se cambiaría la sede.

En la segunda división mexicana del fútbol masculino se suspendió Tapatío y Tlaxcala, que debía disputarse en Jalisco, mientras que el clásico del fútbol femenino entre Chivas de Guadalajara y América también fue aplazado -se iba a disputar en Akron, el recinto mundialista-.