El pabellón uruguayo volvió a ondear en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Con su debut, Nicolás Pirozzi marcó el regreso de la celeste a esta clase de torneo, quebrando una ausencia de casi tres décadas desde la última participación en Nagano 1998, cuando compitió el franco-uruguayo Gabriel Hottegindre.
Pirozzi, nacido en Chile pero de madre uruguaya, compitió en slalom gigante. Tras una primera manga en la que registró un tiempo de 1:22.99, el deportista de 24 años logró ajustar sus líneas en la segunda bajada para bajar el cronómetro y dejarlo en 1:15.66. Con un tiempo total acumulado de 2:38.65, Pirozzi finalizó en la 36ª posición entre 81 competidores. Más allá de la actuación del celeste, en esta prueba hay que destacar la victoria del brasileño Lucas Pinheiro Braathen, que ganó la medalla de oro y se convirtió en el primer latinoamericano en subir a lo más alto del podio en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
Pirozzi, nacido en Santiago de Chile en 2002, es hijo de padre chileno y madre uruguaya, oriunda de Salto. Aunque en sus inicios representó a Chile —llegando a lograr el mejor resultado histórico para ese país en unos Juegos Olímpicos de la Juventud en 2020—, desde mediados de 2024 optó por defender los colores de Uruguay, tras obtener el aval de la Federación Internacional de Esquí (FIS). Para la clasificación a estos Juegos, Pirozzi llegó tras obtener una medalla de oro en el Valle Nevado Spring Series de 2025, el triunfo que le dio el boleto olímpico.
Sin tiempo para descansos, Pirozzi volverá a la pista el lunes para competir en su segunda especialidad: el slalom. La primera bajada comenzará a las 6.00 de nuestros relojes.