En el comienzo de la segunda fecha del Apertura, Wanderers derrotó 2-1 a Cerro Largo en Melo, con goles tempraneros de Luciano Cosentino y el argentino Jonás Luna. En el segundo tiempo soportó el descuento de los locales, los repetidos ataques y hasta un penal que el floridense Agustín Buffa logró contener cuando promediaba la segunda parte y que hubiera sido el empate.
El triunfo permite pensar en un buen comienzo de temporada del equipo que este año dirige el sauceño Mathías Corujo. Tras sus dos presentaciones iniciales, ya suma cuatro unidades para empezar a escaparle a la tabla que los equipos en la mala nunca quieren mirar.
La noticia es que Wanderers ganó después de 11 partidos sin conocer la victoria. La racha del año pasado, que puso en bajada a los bohemios, que incluso estuvieron en riesgo de descenso en el final de la temporada 2025, se terminó cortando justamente en el lugar donde los albinegros habían conseguido su último triunfo el año pasado, el día del debut de Daniel Carreño, que luego no podría volver a ganar.
Rápido y furioso
Esta vez no hubo eufemismo: fue realmente un gol salido de los vestuarios. Iban apenas 8 segundos de iniciado el juego en el estadio Ubilla de Melo cuando Luciano Cosentino, en su segundo intento, empujó la pelota hacia las redes para vencer al colombiano Juan Moreno y colocar el 1-0 para Wanderers. El jugador bohemio revoleó la pierna derecha y no pudo, y de inmediato tuvo su revoleo extra: otra vez con la derecha, la calzó y puso el gol inicial para los montevideanos. El saque, un pelotazo para Mateo Levato, que aguantó y peinó para Cosentino, y el gol de este.
El gol, se sabe, es el mejor cambio táctico en la historia de los partidos de fútbol, pero esta vez ni siquiera significó un cambio de algo que hubiésemos visto: directamente perpetró el dominio visitante sobre el campo de Cerro Largo. Tanto fue así que a los 14 minutos de iniciado el partido llegó el segundo de Wanderers, con una internada por la izquierda de Cosentino, que terminó en centro rastrero al área. Ahí se produjo la aparición fantasmal, sobre el segundo palo, del argentino Jonás Luna, que la cruzó al arquero colombiano de los arachanes y marcó el 2-0 a favor bohemio.
Con Jonathan Urretaviscaya organizando el juego de los bohemios y tres delanteros encendidos, Luna, Levato y Cosentino, pintaba lindo para la visita. En apenas un cuarto de hora parecía sellado el dominio de Wanderers porque, además del 2-0, Cerro Largo no daba pie con bola, pero 15 minutos después el elenco local empezó a tomar cuerpo en el ataque y pareció que se aproximaba, aunque terminaron yéndose a los vestuarios con el marcador 2-0 a favor del largamente centenario club capitalino.
En el segundo tiempo apareció otro gol caído de los vestuarios, aunque esta vez no fue tan rápido ni de Wanderers. Después de un par de toques en el área, Alex Pandiani colocó el descuento y el marcador quedó 2-1.
Con ese empuje de ponerse a un gol, Cerro Largo empezó a machacar sobre el arco de Agustín Buffa y pareció que ponía en cuestión la victoria bohemia.
Iban 25 minutos cuando, tras la revisión del VAR, el árbitro Leandro Lazo pitó un confuso penal a favor de Cerro Largo. Lo pateó Tiziano Correa. Fue el segundo penal consecutivo atajado por el arquero, que en la primera fecha hizo lo propio ante Defensor en el partido que terminó 1-1.
Cerro Largo siguió yendo y yendo, buscando dar vuelta una historia que había arrancado torcida, pero después Wanderers –que sufrió el susto de otro penal que, tras ser revisado por el VAR, no fue sancionado– capeó el temporal y se llevó tremendo triunfo de Melo en una de las visitas más complejas que afrontan los clubes montevideanos.
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