Nacional perdió el invicto internacional, pero fundamentalmente su sueño de llegar a la final de la Basketball Champions League Americas al caer de forma ilevantable al final con el potente equipo paulista de Franca, que resolviendo el primer y el último cuarto con un ataque arrollador, ganó el partido que Nacional había llevado y cambiado ganando el segundo y el tercer cuarto. El Sesi Franca, el histórico Franca Basquetebol Clube, es un equipo poderosísimo, integrado por muchos de los mejores, con un goleo y una potencia física difícil de doblegar y al final allanó su camino a la final resolviendo el último cuarto y el partido 83-71.

Hay derrotas que duelen por lo que se escapa, pero también por cómo se producen. Nacional llegó al Templo del Rock con la esperanza de estirar su historica marca de 14 triunfos internacionales al hilo, pero se topó con un Franca que le recordó que en las semifinales de la Basketball Champions League Americas no se puede regalar ni un suspiro. El 83-71 final para los brasileños fue el cierre de una tarde que empezó torcida, tuvo una reacción llena de orgullo y terminó desdibujada por una sequía inoportuna.

El arranque fue un mazazo. Mientras Nacional apostaba a la verticalidad de Luciano Parodi para mover los primeros hilos, Franca respondió con una efectividad quirúrgica desde el perímetro. Un 5/6 en triples en el amanecer del juego abrió una brecha de diez puntos que obligó a Álvaro Ponce a parar el partido temprano. Pese a los chispazos de James Feldeine, el primer cuarto se cerró 29-16 a favor de los paulistas, que dominaban desde una defensa física que le puso una tapa al aro en la zona pintada.

Pero este Nacional de Ponce no sabe de entregas tempranas. En el segundo cuarto, el bolso acható la cola, ajustó las marcas, impidió los tiros cómodos de los norteños y empezó a pelear cada pelota como si fuera la última. Desde ese juego físico, y con Ernesto Oglivie ganando batallas bajo el acrílico, Nacional limó la diferencia hasta ponerse a seis. Al descanso largo, el 46-38 mantenía la tensión dramática en el aire de Buenos Aires.

Pareció, pero no

El tercer cuarto fue la confirmación de la mejoría uruguaya. Nacional cargó el bajo, sumó con la juventud y los centimetros del Hueso Nicolás Martínez, hincha de Nacional pero jugador de Malvín que llegó a esta instancia a los bolsos para reforzarlo en estas contiendas, y se puso a tiro. Franca, que ya no tenía la mano tan caliente desde afuera, se sostuvo gracias a los centímetros de Cristiano Felício y la jerarquía de Lucas Dias. Al entrar a los últimos diez minutos, el 64-59 dejaba el final abierto, con un Nacional que incomodaba y respiraba en la nuca del líder brasileño.

Sin embargo, el último cuarto fue esquivo. Nacional estuvo tres minutos sin poder anotar, una ausencia absoluta de gol que Franca castigó con un parcial de 12-2. Los errores de manejo y el bajo porcentaje de Parodi, sumado a una marca asfixiante sobre Feldeine, terminaron de inclinar la balanza. Ni siquiera el triple de Bernardo Barrera sobre el final pudo encender una esperanza que ya se había desflecado.

Nacional cayó de pie ante el mejor equipo de Brasil, dejando atrás un invicto histórico, pero demostrando que puede mirar a los ojos a cualquiera en el continente. Ahora toca lamerse las heridas rápido: este sábado, a las 17.40, el bolso buscará el consuelo del podio ante el perdedor de Boca y Flamengo.