Se realizó el lanzamiento del Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC), que es la principal modalidad de boxeo a puño limpio en los deportes de combate. El uruguayo Gastón Tonga Reyno lleva tres peleas –todas ganadas– y en la cuarta cumplirá uno de sus sueños: un combate en Montevideo, ante su gente. Será el 25 de julio en el Antel Arena.

En dicho escenario se hizo la conferencia de prensa para presentar el torneo; el uruguayo de 39 años atendió a los medios y después realizó una muestra de su entrenamiento para los allí presentes.

En un ambiente chico, cordial y divertido, Reyno bromeó seguido. Mientras saltaba la cuerda previo al movimiento, dijo: “Ahora tengo que calentar; ya estoy viejo y la preparación es clave”. Incluso, cuando tiró las primeras manos, simuló un dolor en el hombro y descomprimió con una sonrisa: “Se asustaron, ¿eh?”.

Se irá a preparar al exterior para “llegar en su mejor versión”, porque “a mi padre le queda muy rico el matambrito de cerdo y acá no me puedo cuidar con las comidas”. Además, se manifestó fanático del dulce de leche, y aseguró que cuando era joven les decía a los nutricionistas que necesitaba azúcar para competir. La mentira no la pudo trasladar con los años, en que todos los cuidados son más estrictos.

Los rivales todavía no están definidos; habrá un casting de peleadores en el que estarán incluidos luchadores de UFC y boxeadores. Reyno fue clave para la llegada del BKFC a Uruguay, con la idea de que luego se extienda a otros países de Sudamérica con mayor población y mercados más grandes.

“Se puede esperar mi mejor versión”

El luchador uruguayo, emocionado en conferencia de prensa, mencionó: “Hace un montón de años que quiero pelear en mi país, en Montevideo, y en especial en el Antel Arena. Lo soñé. Yo veía este lugar y lo imaginaba con un ring en el medio. Cuando salí y vi la imagen de la pelea en la pantalla con mi cara, no lo podía creer. Mi papá me abrazó y me dijo: 'Lo lograste'. En realidad, lo logró un montón de gente. Me emociona muchísimo y ojalá el 25 de julio sea una fiesta”.

Sobre esta modalidad de deporte de combate, que no es tan conocida en Uruguay, dijo: “Viene la NBA del boxeo a puño limpio; va a ser el primer país que reciba un torneo así. Les ganamos a Brasil, Argentina y Chile, que son potencias”.

Reyno es gran admirador de Jean-Claude van Damme; incluso ingresó al quirófano con su foto. Al ser consultado sobre una imagen icónica para ingresar a pelear el 25 de julio, sorprendió diciendo: “Van cambiando los superhéroes con los años. Hoy es Edinson Cavani; es mi religión, por su humildad, sencillez y grandeza. Es terco, va para adelante, se cae y se levanta. Si tuviera que entrar con la bandera de alguien, sería la de Edi”.

Muchas veces lo bueno tarda en llegar; a los 39 años el uruguayo se siente pronto para el desafío y sueña en grande: “Se puede esperar mi mejor versión. Encontré el deporte, creo que está hecho para mí, quizás es algo que otras veces no sentía. Suena horrible y parece de agrandado, pero acá siento que puedo ser campeón del mundo. Tengo nudillos duros, aguanto golpes, tengo aquellos bien puestos. Eso me da una ventaja terrible en boxeo a puño limpio. Apenas tengo tres peleas, pero si sigo aprendiendo y soy inteligente en lo técnico y lo táctico, puedo lograr cosas importantes. El primer paso es ganar una pelea estelar en Uruguay”.

Todavía no conoce a su rival, pero dejó bien claras sus preferencias: “Me comentaron que van a hacer un casting de peleadores; me encantaría que sea alguien que no hable español, así tengo a los latinos de mi lado. Me veo contra un ruso o un japonés”.