Con la llegada de Rodrígo Aguirre a Uruguay y al Complejo Celeste quedó completa la nómina de 26 futbolistas que fueron inscriptos en FIFA para jugar por Uruguay en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que comenzará el jueves 11 de junio con el partido inaugural en el estadio Azteca de Ciudad de México, con el partido entre la selección local y Sudáfrica; horas después, tendrá su secuencia con el otro partido del grupo A en Guadalajara, con el cruce entre Corea del Sur y República Checa.
El Búfalo Rodrigo Aguirre fue el último en llegar porque fue el único futbolista que, estando seleccionado por Marcelo Bielsa, jugó una final continental el pasado sábado, al disputar la definición de la Concachampions con su equipo, Tigres de Monterrey, ante Toluca, quien finalmente se coronó campeón del más importante torneo de clubes de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol.
Aguirre era el único de los seleccionados celestes que jugó en ese partido, pero no el único uruguayo, dado que entre los campeones estuvieron Federico Pereira y Bruno Méndez, y entre los tigres, además del delantero, jugaron Fernando Gorriarán y César Araujo.
Aguirre, a su llegada a Carrasco, dijo que estar en la selección “es el mayor orgullo para cualquier futbolista. Mi historia con la selección hace que sea más impresionante aún. Estoy feliz y muy ilusionado por hacer un buen Mundial”. El delantero que viene de Monterrey, una de las tres ciudades mexicanas en donde se jugarán algunos partidos del Mundial, dijo que allí “se respira Mundial en todos lados. Las calles se están preparando para eso y en cada esquina hay algo relacionado con el Mundial”.
El futbolista surgido en Liverpool, que en Uruguay también jugó en Nacional, narró que al irse del América a los Tigres consiguió toda la continuidad que esperaba para llegar a la celeste: “Me tocó cambiar de club y jugar muchos partidos. Siempre estuve a la orden y físicamente muy bien. Me preparé para este momento y eso me deja tranquilo”. Contó que estuvo en contacto fluido y permanente con el cuerpo técnico para ver cómo estaba físicamente: “Tuvimos mucha comunicación, fue constante. Después de la última fecha FIFA hablamos mucho sobre cómo me sentía físicamente”, comentó.
El zurdo dijo que cuando hace unas semanas le mandaron los pasajes sintió que estaba más cerca de cumplir el sueño que tienen cientos de miles niños y niñas de ponerse la celeste en un Mundial. “Hace unas semanas me mandaron los boletos y estaba esa expectativa de que fuera el llamado real. Lo primero que hice fue llamar a mi familia. Todos estaban muy contentos, era el sueño del niño cumplido”, remarcó.
Aguirre ya se unió a sus 25 compañeros integrantes de la nómina oficial de Uruguay y participa de los últimos entrenamientos en suelo uruguayo, incluyendo las dos visitas a escenarios canarios el viernes en el estadio Emilio Tito López de Pando y el sábado en el Eduardo Martínez Monegal de la ciudad de Canelones. El martes 9, los seleccionados junto al grupo de sparrings viajan a Playa del Carmen, México, donde tendrán su concentración en el complejo Fairmont Mayakoba para entrenar en el elegido Mayakoba Training Centre, hasta la partida para el primer partido en Miami, en el debut ante Arabia Saudita, que se jugará el 15 de junio.
