Este sábado 13 de junio a las 16.00 de Uruguay se pone en marcha el grupo B de la Copa del Mundo con un duelo de estilos bien marcados en el Estadio de la Bahía de San Francisco, un imponente escenario levantado en la tecnológica Santa Clara, California, donde Suiza busca ratificar su oficio europeo ante el millonario proceso organizador de Qatar. El encuentro asoma vital para las aspiraciones de ambos en una serie donde la paridad se paga cara y no hay margen para la especulación floja, abriendo el camino en un torneo corto donde un tropiezo inicial suele transformarse en un golpazo definitivo para el espíritu del plantel.
El combinado helvético llega con el libreto aprendido de la consistencia táctica, aunque los reportes de la prensa de Berna insisten en que el estratega Murat Yakin mantiene la guardia alta por la sanidad de su bloque defensivo, cuidando piezas clave en los ensayos preliminares para evitar un descalabro físico en el estreno. Por el lado de Qatar, los reportes de la prensa de Doha confirman que el entrenador español Julen Lopetegui resolvió cortar por lo sano tras algunos desajustes en la gira previa, ensayando un sistema marcadamente conservador para contener el ritmo europeo, debido a que les cuesta horrores sostener la intensidad cuando el rival aprieta en el mediocampo. Con el arbitraje del hondureño Said Martínez y la televisación directa de DirecTV Sports, el debut del grupo B marcará el destino de dos proyectos antagónicos.
La jornada sabatina continuará con el plato fuerte del grupo C, fijado para las 19.00 de nuestro país, en el colosal Estadio de Nueva York y Nueva Jersey, un gigante de cemento ubicado en los pantanos de East Rutherford, que históricamente ha albergado jornadas memorables del fútbol continental, con el debut de Brasil y Marruecos.
El tercer turno del sábado presentará el enfrentamiento entre las selecciones de Haití y Escocia a las 22.00 de Uruguay por el complemento del grupo C, teniendo como sede el Estadio de Boston, en Foxborough, una comarca de profunda raigambre histórica en el estado de Massachusetts. Con el silbato a cargo del argelino Mustapha Ghorbal, el partido confronta la ilusión del fútbol caribeño contra el rigor tradicional de los británicos, quienes llegan con la chapa de favoritos, pero con la certeza de que no pueden regalar nada.
El elenco haitiano asume este debut histórico con absoluto realismo y sin falsos optimismos, sabiendo que las diferencias de infraestructura y roce internacional son notorias en la previa. Por el campamento escocés, los diarios de Edimburgo confirman el descarte definitivo de su lateral izquierdo titular por un severo tirón en el posterior provocado durante las cargas físicas semanales, lo que obligó al estratega Steve Clarke a improvisar una variante sobre la marcha para un equipo que arrastra una racha irregular en sus últimas presentaciones oficiales.
La actividad de la jornada se cerrará con el primer partido del domingo uruguayo, porque a la 1.00 es el estreno del grupo D, programado en el estadio BC Place de Vancouver, una hermosa ciudad costera canadiense rodeada de montañas y agua cuyo nombre rinde homenaje al capitán de la Marina Real británica George Vancouver. El choque entre Australia y Turquía será dirigido por el venezolano Jesús Valenzuela, y cuenta con la transmisión en vivo de DirecTV Sports para cerrar una maratónica jornada de fútbol de alta tensión en el planeta.
Los australianos llegan a la cita con un plantel maduro, acostumbrado a los viajes largos y al rigor de los torneos ecuménicos, que basa su fortaleza en el despliegue físico por las bandas y la consistencia de su juego de conjunto, y no tienen lesionados en sanidad. El representativo de Turquía arriba al debut rodeado de la habitual pasión y exigencia de los medios de Estambul, amparado en una interesante racha de efectividad en los últimos amistosos gracias a la jerarquía individual de sus futbolistas de mitad de cancha hacia adelante.
