La definición del grupo D estuvo disminuida por el nuevo mecanismo de desempate, que hizo inútil al partido entre Estados Unidos y Turquía —con el anfitrión ya clasificado como primero y los turcos ya eliminados—, aunque fue un partidazo que los yankees perdieron en la hora, 3-2. Por el contrario, el duelo en el que sí había cosas en juego, con Paraguay y Australia disputando el segundo y tercer lugar del grupo, terminó con un empate sin goles y bastante chato, ya que el resultado le servía a ambos.
Turquía frenó a Estados Unidos
En el estadio de Los Angeles, con varias estrellas de Hollywood en las tribunas y con el público local envalentonado con el buen Mundial de su selección, todo pintaba para que Estados Unidos se despidiera de la fase de grupos de manera similar a como lo hizo México, con una gran fiesta que coronara lo hecho en los primeros partidos y una auspiciosa despedida rumbo a la parte más dura del torneo.
A los dos minutos de partido, Auston Trusty puso en ventaja a los dirigidos por Mauricio Pochettino, después de haber avisado ya, en esas primeras instancias, en un par de ocasiones de pelota quieta. Turquía, que quedó eliminada tras perder los dos primeros partidos a pesar de dominar la posesión y atacar incansablemente, parecía repetir sus errores defensivos.
Sin embargo, pocos minutos después, Barış Yılmaz y Arda Güler armaron una tremenda jugada que el del Real Madrid definió para empatar. Desde ahí, Turquía se animó y empezó a dominar el juego, con ese ataque peligroso que en partidos anteriores apenas había sugerido. Ya sin nada que perder, el equipo de Vincenzo Montella se soltó y jugó sus mejores minutos de fútbol en el Mundial, con un Güler exquisito, que mostró por qué juega en los merengues. Para el segundo gol de Turquía puso un pase filtrado en el área del que después salió el centro que definió el propio Yilmaz para dar la sorpresa y darle vuelta el partido a los locales.
Hinchas de Estados Unidos, el 25 de junio, en el SoFi Stadium de Los Ángeles.
Foto: Etienne Laurent, AFP
Estados Unidos quiso volver a tener el protagonismo que tuvo en sus primeros juegos cuando empezó el segundo tiempo, y por un rato lo consiguió. Así llegó al empate, en los primeros minutos del complemento, con un hermoso tiro del borde del área de Sebastian Berhalter, que la apretó abajo. Después el trámite fue parejo, y Estados Unidos creció cuando entró su estrella Christian Pulisic, que el técnico había reservado en el banco. Pero Turquía se plantó y lo ganó en el final, cuando el reloj ya marcaba 97.
Un empate sin sobresaltos
Paraguay y Australia sabían que el empate los dejaba bien posicionados, y se enfrentaron desde esa certeza. El equipo de Gustavo Alfaro tiene en su ADN una firme defensa para después ver cómo se construye el ataque, y esa primera parte la cumplió a rajatabla, aunque no tanto la segunda. Julio Enciso estuvo demasiado solo sin su socio Miguel Almirón, expulsado ante Turquía por taparse la boca con la mano. Así que los guaraníes más que nada defendieron, sin grandes sobresaltos, mientras Australia parecía un poco más animado en buscar la ventaja.
Con el paso de los minutos el cero a cero se fue acomodando y el partido se cerró así, con Australia segundo y Paraguay tercero. Australia jugará dieciseisavos frente al segundo del grupo G (que puede ser Egipto, Irán, Bélgica o Nueva Zelanda), mientras que Paraguay podría cruzarse con el ganador del grupo I (Francia o Noruega) o del grupo K (Colombia o Portugal).
