Comenzó a definirse la Copa Nacional de Clubes. En un Álvaro Pérez carolino colmado, con clima de fiesta grande, Libertad venció 1-0 a Sportivo Barracas de Dolores, y viajará a la revancha con ventaja mínima pero valiosa.
El gol llegó temprano, a los 19 minutos, y lleva la firma de un nombre acostumbrado a estas citas: Matías Pizzero Tavares. La jugada fue una muy buena secuencia por izquierda, tejida a ras del piso tras un despeje fallido de la visita. Intervinieron los Pérez, Pinto y Machado, que devolvió una pared precisa para que Tavares definiera cruzado, abajo, lejos del alcance del arquero mercedario Guille Reyes.
Lejos de desordenarse, Barracas sostuvo su idea. Durante buena parte del primer tiempo monopolizó la pelota, con Enzo Cabrera, los Chasampi, Funes –siempre claro en la conducción– y Bonti como ejes de circulación. Sin embargo, ese dominio no logró traducirse en chances de gol sobre el arco rival.
Matías Tavares, de Libertad, tras convertir el primer gol de su equipo contra Sportivo Barracas, por la ida de las finales de la 22ª Copa Nacional de Clubes, el 2 de agosto de 2026 en el Estadio Álvaro Pérez, en San Carlos. Foto: Fernando Morán, Agencia Gamba.
El complemento marcó un cambio. Libertad se acomodó mejor al partido, administró la ventaja y alternó posesión con una defensa firme. Federico Ramos y Rodrigo Pérez tomaron el control del ritmo, y el equipo creció en confianza. A los 73 minutos, incluso, pareció estirar la diferencia con un gol de Santiago Pérez, pero el VAR anuló la acción por una infracción previa.
El cierre se le hizo cuesta arriba a Barracas. A los 79 minutos, la expulsión de Tobías Chasampi condicionó al conjunto doloreño, que debió resistir en inferioridad. Lo hizo con orden y firmeza, sosteniendo un resultado que lo mantiene con vida de cara a la revancha.
Hinchada de LIbertad, el 2 de agosto, en el estadio Álvaro Pérez en San Carlos. Foto: Fernando Morán, Agencia Gamba
La búsqueda del título
En una semana, cerealeros y carolinos se volverán a ver las caras. La definición será el próximo domingo en el Parque Eduardo Luis Piazze de Dolores, donde la serie final se puede resolver en los 90 o ir a alargue y penales, en caso de que igualen en todo.
Más allá del resultado, la campaña de Barracas ya es histórica: nunca había alcanzado la final de la Copa Nacional de Clubes y es el primer equipo de Soriano en disputar el título. Su antecedente más cercano era de 1988, cuando ganó el Litoral y se ubicó entre los cuatro mejores del país.
Libertad, en cambio, va por el triplete. Campeón nacional en 1998 y 2006, quedó a un paso de una nueva consagración.
