Saltar a contenido
Deporte Fútbol
Jorge Fossati durante un partido en el estadio Alfredo Víctor Viera (archivo, mayo de 2026). · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Jorge Fossati durante un partido en el estadio Alfredo Víctor Viera (archivo, mayo de 2026).

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Liverpool goleó 4-0 a Cerro y es puntero solitario del Clausura

El equipo de Jorge Fossati agarró viento en la camiseta, sumó su segunda goleada al hilo y tiene puntaje ideal en tres fechas.

Liverpool es el mejor equipo en el arranque del Clausura. El negriazul, que no venía de una buena temporada y estaba afuera de los preciados puestos de clasificación internacional, hilvanó tres victorias seguidas, sin goles en contra y con nueve a favor, para escalar ahora hasta la cuarta casilla de la anual.

Este viernes, en el Parque Viera, le ganó 4-0 al Cerro de Alejandro Capuccio, un equipo que venía en buena racha y llegaba igualado tras haber ganado sus dos primeros partidos. En un trámite muy similar a la victoria de la fecha pasada ante Defensor Sporting, por idéntico marcador, los de Jorge Fossati liquidaron, con unos minutos finales impetuosos, un partido que, durante su transcurso, fue mucho más apretado y parejo de lo que sugiere el resultado.

Los goles fueron de Nicolás Garayalde, Federico Martínez, Renzo Machado y Facundo Barceló, todos ellos en el segundo tiempo.

Una antesala

El primer tiempo fue todo del negriazul. Cerro, replegado en bloque bajo, se defendió y apostó a recuperaciones y salidas rápidas para atacar, pero Liverpool estuvo atento en el retroceso y los cerrenses no estuvieron finos con la pelota, especialmente Brahian Alemán, en cuya zurda reside gran parte de la elaboración ofensiva –o, por lo menos, así ha sido en los últimos juegos–, que perdió algunas pelotas y no pudo hacer jugar.

Liverpool atacó con insistencia pero sin profundidad. Optó generalmente por combinaciones interiores sin usar demasiado las bandas o con centros de tres cuartos bien defendidos por el fondo albiceleste. Por adentro los espacios eran escasos y, salvo por la movilidad de Ruben Bentancourt, que entró mucho en contacto con la pelota afuera del área, no aparecían los circuitos de juego para llegar con peligro. Los intentos al arco de Yonatan Irrazábal fueron todos de media distancia.

La mejor fue un tiro libre de Lucas Acosta —quien ya había probado con pelota en movimiento—, con mucha rosca, que Irrazábal no logró contener y que Bentancourt agarró en el rebote, para un cierre justo de Alejo Macelli en barrida; Liverpool pidió penal por mano en esa jugada, pero el árbitro Hernán Heras y el VAR lo descartaron.

La ráfaga negriazul

Al complemento, Cerro salió con otra actitud, y en pocos minutos ya había intentado un par de buenas subidas por las bandas –Cristian Barros por derecha y Leo Pais, ingresado en el entretiempo, por izquierda–, y una tercera que fue casi un calco del gol que le hizo a Albion en el Tróccoli en la fecha anterior: desborde de Damián Suárez por la derecha y volea de zurda de Alemán, pero, en este caso, le salió al medio, donde estaba bien parado Mathías Bernatene para su primera atajada de la noche.

En este marco, cuando menos lo merecía, Liverpool se puso en ventaja. Después de un tiro de esquina que la defensa rechazó, la pelota volvió al área donde había quedado suelto Bentancourt por el costado derecho, que se la jugó a Strasorier atrás. El tiro del zaguero motivó una gran tapada de Irrazábal, pero el rebote le quedó a Garayalde para definir.

Los de Capuccio todavía estaban acomodándose al golpe del gol, cuando en un contragolpe letal del negriazul, Renzo Machado la jugó para Martínez, que entró al área con pelota dominada y Francisco Bregante lo bajó de atrás. Martínez pateó muy bien el penal, contra el palo, aumentó la ventaja y hundió al villero, que ya no tendría respuestas.

Cerro tuvo un par de aproximaciones que habrían significado un descuento clave, pero no acertó y Liverpool lo cerró con un gol de Machado, a quien descuidaron dentro del área, y un lindo zurdazo cruzado de Barceló un par de minutos más tarde.

La derrota vuelve a poner a Cerro en alerta en la zona baja, donde ahora ocupa la tercera casilla del descenso directo, junto a Danubio y Progreso.