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Deporte Fútbol
archivo, 2026 · Foto: Rodrigo Viera Amaral

archivo, 2026

Foto: Rodrigo Viera Amaral

La discordancia como motor de la difusión de la Copa AUF Uruguay

Este miércoles se define el grupo 5 y la continuidad de Nacional buscando seguir en carrera por un cupo de Libertadores.

En el Uruguay, una nación que creció de la mano del fútbol y cuya simbiosis desarrolló a la sociedad alrededor de la pelota, es muy complejo poner en consideración una nueva competencia, lograr arraigo con ella y explorar las necesidades de ese nuevo campeonato. Eso sucede, sin dudas, con la Copa AUF Uruguay, una necesidad que venía de décadas y décadas para lograr que todos los clubes de fútbol del país pudieran confluir en un mismo torneo en igualdad de posibilidades.

El crecimiento de la Copa es sin dudas un hito histórico para el deporte y para nuestra sociedad. Su desarrollo, su praxis, sus problemas y sus éxitos seguirán haciendo perfectible el evento, pero su realización es ya una enorme marca en un camino necesario. En tiempos de hipercomunicación, pero sin la atención debida y con la información a mano de un campeonato nuevo que además no ha logrado mantener un patrón de competencia, el torneo ha quedado huérfano de buena comunicación e información. Así se hace muy difícil poner en su debida vidriera a esta quinta edición, que además tiene —por la coyuntura que está viviendo Nacional y por el premio proyectado ya en nuestro proyecto inicial de 2017 con la clasificación a la Copa Libertadores— un aditivo extra que vuelve todavía más necesaria la información y la difusión del campeonato.

Salvo en la primera edición, la de 2022, en la que la AUF procuró dar una potente y completa comunicación institucional de la que pudieron hacerse eco los grandes medios, la información y la puesta en el público masivo del desarrollo de los torneos ha fallado. Más allá del acompañamiento que el campeonato ha tenido en los estadios y en las ciudades que llegaron a instancias decisivas, la Copa siempre parece correr de atrás en cuanto al grado de información y, por tanto, a la importancia que le dan la prensa, los medios y las redes.

Esta vez, aunque parezca paradójico, la discordancia de los hinchas con la forma de disputa —particularmente la impuesta por los clubes profesionales de la primera división, que para tener garantías de no quedar eliminados en un solo partido apoyaron la idea de una fase de grupos con cuatro participantes que asegura hasta tres encuentros a cada uno— ha puesto en discusión la necesidad de una copa que, por definición, debería ser mucho más amplia y jugarse bajo la lógica estricta de un sistema de copa. Es decir, con partidos de eliminación directa desde que se alcanza la llave de 64 equipos, previa fase preliminar si fuera necesario para llegar a ese número.

A los hinchas, parcialmente informados del desarrollo del torneo, les incomoda estar jugando tres partidos de grupo en medio de la competencia que privilegian, el uruguayo, y es así que encienden la discusión en la que, si aparecen interesados en el buen desarrollo de la copa, que con suplentes y juveniles en las primeras fases, como se encara en la mayoría de las ligas del mundo en donde existe el torneo de copa, se generan enfrentamientos que llevan la fiesta a todos lados.

Ahora, con 24 clubes jugando en seis series para que clasifiquen 16, se disputan solo en esa fase 36 partidos. A esos hay que sumarles los cuatro de eliminación directa de la Primera División Amateur (C). Luego hay que agregar ocho de los falsos octavos de final entre los profesionales, y otros ocho de los falsos octavos de final por separado entre los amateurs de la AUF y la OFI. Después vendrían los verdaderos octavos de final, cuatro partidos de cuartos, dos de semifinales y uno de la final, lo que da un total de 71 partidos.

Ya durante la disputa de la primera edición habíamos proyectado y afinado un torneo con la participación absoluta de todos los estamentos de la AUF y de la OFI, y de todos los departamentos, para darle un marco 100 % nacional a la competencia, estableciendo además para las ligas afiliadas a OFI un premio a la excelencia deportiva. Manteniendo los privilegios para los participantes de la Copa Nacional de Clubes A de OFI y agregando a los 18 campeones departamentales —o a quienes los sigan en orden de prelación si ese club ya tiene cupo asegurado—, solo agregaríamos 20 partidos más al campeonato, manteniendo la misma cantidad de semanas de calendario.

Serían 18 partidos en la primera fase entre los campeones departamentales frente a 18 clubes de la C y la D de la AUF; 32 partidos en la segunda fase entre los 18 ganadores, 22 de la Copa Nacional de Selecciones o Clubes de OFI, 10 de la D y la C, los 12 clubes de la Segunda División Profesional y los dos últimos del Apertura de Primera División.

La tercera fase contaría con 16 partidos entre los ganadores de la segunda; y en la cuarta fase, esos clasificados se enfrentarían a los 14 equipos de Primera que no hayan jugado aún, más el campeón y el vice de OFI, volviendo a sumar 16 partidos, ahora sí en 16avos de final.

Luego vendrían 8 partidos de octavos de final, 4 de cuartos de final, 2 de semifinales y la finalísima. Esto da un total de 97 encuentros contra los 77 de este formato actual. También cambia el número de participantes: 98 en vez de los 76 de este año. El balance entre los equipos de la OFI y la AUF pasaría a ser de 42 de la OFI y 56 de la AUF (repartidos entre 16 de la A, 14 de la B y 26 entre la C y la D).

Los unos y los otros

El otro déficit profundo en la información —y por tanto en el desarrollo y la afirmación del campeonato— es la orfandad de difusión masiva de los partidos y participantes entre los clubes amateurs. Esto parece una cuestión secundaria frente a la imponencia de los profesionales, pero es absolutamente trascendente para cada una de esas instituciones, así como para sus pueblos y ciudades.

La semana pasada, casi a escondidas, se realizó el sorteo de la llamada segunda fase de la llave amateur y quedaron confirmados los enfrentamientos: Río Negro de San José ante Wanderers de Durazno; Ferro Carril de Salto frente a Real Montevideo de la Divisional D; Libertad de San Carlos contra Bella Vista de Montevideo; Gladiador de Salto con Sportivo Barracas de Dolores; Porongos de Trinidad ante Deportivo Italiano de la Divisional C; Nacional de Florida contra Rincón, el otro representante de la D; Racing de Durazno frente a San Carlos de San Carlos; y Lito ante el ganador de la llave eliminatoria que resta disputar en la C entre Durazno Fútbol Club y Deportivo Colonia. Estos partidos comenzarán a jugarse a partir de la semana en la que empieza la primavera, la del 21 de septiembre, y sus ganadores habrán de enfrentar a los clasificados de la segunda fase profesional.

Se cierran grupos

Esta semana se cierran dos de los grupos entre los profesionales y, justamente, el partido de este miércoles a las 15.00 en el Saroldi por el Grupo 5, entre tricolores y Progreso, será trascendente para la ruta de Nacional. Ya casi clasificado, busca avanzar en la Copa Uruguay para tratar de abrazar una nueva clasificación a la Libertadores y convertirse en el primer club en sostener una continuidad absoluta de participaciones en el máximo torneo continental, en el que ya acumula 30 presencias consecutivas.

Los tricolores tienen la clasificación al alcance de la mano porque lo peor que les podría suceder sería quedar en un tercer lugar con cuatro puntos, lo que casi con seguridad les daría el pasaje. Sin embargo, precisan asegurar el avance en este torneo que Daniel Carreño también va utilizando como banco de pruebas para los futbolistas que pueden llegar a consumar sus posibilidades en el Clausura y en el campeonato uruguayo. A la misma hora, a las 15.00 en el Parque Palermo, se jugará el otro partido definitorio de este grupo entre Albion y River Plate. Nacional y Albion lideran con cuatro puntos, River Plate los sigue con tres y Progreso cierra sin unidades.

También se cierra el Grupo 4 con dos partidos en simultáneo que se jugarán el jueves. A las 15.30, el más trascendente será el que disputarán en el Parque Artigas de Las Piedras los equipos de Juventud y Racing, dado que ambos van por el segundo cupo de clasificación, sumando hasta ahora tres puntos producto de la victoria que ambos consiguieron ante Oriental de La Paz. A la misma hora, Central Español —primer clasificado y con puntaje perfecto hasta el momento— recibirá al eliminado Oriental de La Paz en el Parque Palermo, en un enfrentamiento donde el elenco paceño ya no juega más que por el honor deportivo.