Uruguay cerró su actuación en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con la mejor figuración de su historia deportiva: conquistó un total de 54 medallas (17 de oro, 14 de plata y 23 de bronce), quebrando el techo histórico de 51 preseas de Rosario 1982 e igualando el récord de 17 títulos dorados alcanzado en Santiago 1986.
La propia actividad y competencia de los y las deportistas que integraron la delegación uruguaya es una demostración de crecimiento y encuadre ajustado a los niveles de cada competencia como inicio de un proceso que puede tener su final en lo más soñado: los Juegos Olímpicos. Aquí empieza un arduo camino que tiene un nuevo y enorme escalón en los Panamericanos de 2027 en Lima y los JJOO de Los Ángeles 2028.
Las 54 medallas de Santa Fe abren puertas no siempre fáciles de traspasar; por ejemplo, remo, canotaje, atletismo, tiro, surf y equitación aseguraron la presencia de varios celestes en los Panamericanos de Lima 2027.
Remándola con todo
El sostén de la delegación volvió a estar en las aguas de la laguna Setúbal, con el remo como la gran nave insignia al cosechar seis medallas de oro: Felipe Klüver en el single ligero; el cuatro sin timonel de Luciano García, Leandro Rodas, Marcos Sarraute y Martín Zócalo; el ocho con timonel masculino (Eric Seawright, Bruno Cetraro, Luciano García, Felipe Klüver, Leandro Rodas, Leandro Salvagno, Marcos Sarraute, Martín Zócalo y Romina Cetraro); Bruno Cetraro en el single pesado; el cuádruple par abierto (Bruno Cetraro, Martín González, Felipe Klüver y Leandro Salvagno), y el ocho mixto con timonel (Ynela Aires, Lucía Arrieta, Romina Cetraro, Luciano García, Leandro Rodas, Marcos Sarraute, Tatiana Seijas, Martín Zócalo y Zoe Acosta). A esto se sumó la victoria de Zoe Acosta y Romina Cetraro en el doble par femenino de remo coastal.
El atletismo aportó tres títulos dorados mediante las actuaciones de Santiago Catrofe en los 10.000 metros y el doblete de Valentín Soca en 1.500 y 5.000 metros. Las restantes siete medallas de oro se distribuyeron de manera individual entre Matías Otero en el K1 500 metros de canotaje; Lucas García en la categoría hasta 55 kilos de boxeo; Thomas Silva en el ciclismo de ruta; Julieta Mautone en pistola de aire comprimido a 10 metros; Julián Schweizer en longboard de surf; Angelina Solari en los 100 metros libre de natación, y Juan Manuel Luzardo en el salto ecuestre.
En el renglón de las 14 medallas de plata figuraron el canotaje con cuatro podios (Matías Otero en K1 1.000 metros; el K4 500 m de Otero, Julián Cabrera, Santiago Melo y Martín Gorriti; Otero y Melo en K2 500m; y el K2 500 m mixto de Emilia Milich y Julián Cabrera); el atletismo con tres (Catrofe en 5.000 m, Emiliano Lasa en salto largo y Deborah Rodríguez en 800 m); el remo con dos (Rodas y García en dos sin timonel; Cetraro y Klüver en doble par); el remo coastal (Sarraute y Zócalo en doble par); además de Karen Sanguinet en bochas (volo femenino), Santiago Cardozo en boxeo (hasta 65 kg), Sofía Vicente y Camila Naviliat en pelota vasca (trinquete goma) y María Sara Grippoli en taekwondo (-49 kg).
El cuadro de las 23 medallas de bronce se completó con el remo (cinco podios: Nicole Yarzón en single pesado y ligero; Emanuel González y Mauricio López en doble ligero; Romina Cetraro y Tatiana Seijas en doble ligero, y el dos sin timonel de Ynela Aires y Zoe Acosta); el boxeo (Joaquín Villasante, Tatiana Bonanni y Ailén Cabrera); las selecciones masculina y femenina de hockey sobre césped; las bochas (Celeste Alaniz/Cristian Calero y Valentina Pérez/Facundo Fierro); la pelota vasca (Leonella Acosta en frontball y Manuel Pelúa/Santiago Varela en trinquete); Emilia Milich en K1 500 m de canotaje; Federico Bidegain en salto ecuestre; la selección masculina de esports en Valorant; la selección femenina sub 20 de fútbol; Sandy Caraballo en judo (+100 kg); Juan Pita en karate (-67 kg); Higor Ensslin y Juan Artía en dobles de pádel; Los Teros seven en rugby, y Mohammadreza Beykzadeh en lucha libre (125 kg).
Detrás del número frío, aunque nos resulta extremadamente cálido, de las 54 medallas hay un mapa de nombres, clubes y federaciones que trasciende la estadística: los siete oros del remo en el agua, el fondismo de Valentín Soca en la pista y la vigencia del boxeo, la pelota o el surf. Uruguay no solo quebró una marca cuantitativa de hace cuatro décadas –cualitativamente la multiplicó–, sino que mostró cómo todavía el inicio se sigue construyendo a pulmón en cada rincón del país.
Otra cosa
Para dimensionar el valor real de las 54 medallas alcanzadas en Santa Fe 2026, resulta indispensable ubicar la estadística en su contexto histórico. Las 51 preseas obtenidas en los Juegos Cruz del Sur de Rosario 1982, e igualadas en Santiago de Chile 1986, pertenecieron a una etapa embrionaria del polideportivo continental, signada por asimetrías de participación y niveles de exigencia sensiblemente menores a los actuales.
Los Juegos Cruz del Sur nacieron formalmente en La Paz, en 1978, bajo el impulso de un puñado de comités olímpicos de la región que buscaban articular una plataforma de competencia regional. En aquellas tres primeras ediciones –La Paz 1978, Rosario 1982 y Santiago 1986– el certamen agrupaba a tan solo ocho o, tenísticamente, diez naciones. Pero el dato de fondo que define la naturaleza de aquella competencia es su marco político: nació y se consolidó bajo la hegemonía de las dictaduras cívico-militares del Cono Sur.
En la cita inaugural de La Paz 1978, casi la totalidad de los países participantes –encabezada por Bolivia, Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil– estaba gobernada por regímenes militares que pretendían utilizar el deporte como una herramienta de propaganda e intervención social.
Para 1982, en Rosario, la Argentina represiva de la Junta Militar organizaba los Juegos a pocos meses de la guerra de las Malvinas, y en 1986 Santiago de Chile albergó la competencia bajo el régimen dictatorial de Augusto Pinochet. Eran torneos atravesados por el control ideológico, desarrollados con presupuestos precarios y sin una planificación de alto rendimiento a largo plazo. En ese ecosistema reducido, las potencias del continente competían con distintas fuerzas. Brasil y Argentina solían presentar delegaciones diezmadas, compuestas por atletas juveniles o planteles universitarios que no representaban el techo de su capacidad deportiva.
Además, el programa de disciplinas era acotado –alrededor de 15 deportes– y los cuadros de competencia presentaban ausencias severas: en varias categorías individuales de atletismo, boxeo o deportes de combate, la sola inscripción y el pesaje previo garantizaban subirse al podio. Un atleta de élite regional podía acumular cuatro o cinco medallas en un fin de semana sencillamente porque la densidad de rivales de jerarquía era mínima. La transformación institucional de 1990, cuando la Organización Deportiva Suramericana (Odesur) rebautizó el torneo como Juegos Suramericanos a partir de la cita de Lima, marcó el quiebre definitivo. El torneo dejó de ser un certamen casi de entrecasa para integrarse formalmente a la pirámide del ciclo olímpico internacional.
El camino olímpico
Hoy, los Juegos Odesur convocan a 15 delegaciones nacionales y mueven a más de 4.000 deportistas en pista, campo y agua, dentro de un escenario donde nada queda librado al azar.
La diferencia más drástica radica en el valor técnico de las pruebas y en lo que hay en juego detrás de cada podio. Los Odesur de la era moderna funcionan como la puerta de entrada directa a los Juegos Panamericanos y otorgan marcas mínimas homologadas para los Juegos Olímpicos. Esa condición de selectivo continental obliga a potencias como Brasil, Colombia, Venezuela o Argentina a desembarcar con sus figuras de primera línea: deportistas insertos en ligas europeas, becados por centros de alto rendimiento y respaldados por equipos multidisciplinarios de medicina, biomecánica y preparación física.
Ganar una medalla en 1982 o 1986 implicaba superar una prueba doméstica entre países vecinos con recursos similares. Ganar un metal en 2026 exige derribar estructuras profesionales, vencer a atletas olímpicos y competir en estadios y pistas que responden a los estándares exigidos por las federaciones internacionales.
La dispersión de las 54 medallas celestes en Santa Fe –conquistas que van desde el remo en la laguna hasta el atletismo de pista, pasando por el boxeo de barrio, el tiro, la natación y el ciclismo de ruta– cobra su verdadero peso al entender que cada victoria se logró en un ecosistema de alta presión competitiva. Poner las 51 medallas de 1982 al lado de las 54 de 2026 sin contexto es un acto de invalidez estadística. Aquellas se ganaron en un torneo de ocho países golpeados por la sombra de las dictaduras y de espíritu amateur; estas se conquistaron en una trinchera de 15 naciones donde cada podio puede valer un pasaje panamericano. El número es parecido; el valor deportivo pertenece a universos distintos, y realmente ha sido el éxito de competir y hacerlo bien.
Las 54 medallas de Santa Fe no solo adornan el medallero; abren puertas. Cerca de una veintena de pruebas en remo, canotaje, atletismo, tiro, surf y equitación aseguraron la presencia celeste en los Panamericanos de Lima 2027. La tarea que empieza ahora no es celebrar el podio, sino sostener la preparación para que esas plazas se transformen en competencia real dentro de un año.
Nombres y medallas
A continuación, el detalle completo de las 54 medallas obtenidas por la delegación uruguaya, desglosado por disciplina y con el nombre de sus protagonistas:
» Remo (13 medallas: 6 de oro, 2 de plata, 5 de bronce)
Oro (6): Felipe Klüver (single ligero); cuatro sin timonel (Luciano García, Leandro Rodas, Marcos Sarraute y Martín Zócalo); ocho con timonel masculino (Eric Seawright, Bruno Cetraro, Luciano García, Felipe Klüver, Leandro Rodas, Leandro Salvagno, Marcos Sarraute, Martín Zócalo y Romina Cetraro); Bruno Cetraro (single pesado); cuádruple par abierto (Bruno Cetraro, Martín González, Felipe Klüver y Leandro Salvagno); ocho mixto con timonel (Ynela Aires, Lucía Arrieta, Romina Cetraro, Luciano García, Leandro Rodas, Marcos Sarraute, Tatiana Seijas, Martín Zócalo y Zoe Acosta).
Plata (2): Leandro Rodas y Luciano García (dos sin timonel); Bruno Cetraro y Felipe Klüver (doble par).
Bronce (5): Nicole Yarzon (single pesado); Nicole Yarzon (single ligero); Emanuel González y Mauricio López (doble ligero); Romina Cetraro y Tatiana Seijas (doble ligero); Ynela Aires y Zoe Acosta (dos sin timonel).
» Remo coastal (2 medallas: 1 de oro, 1 de plata)
Oro (1): Zoe Acosta y Romina Cetraro (doble par).
Plata (1): Marcos Sarraute y Martín Zócalo (doble par).
» Canotaje de velocidad (6 medallas: 1 de oro, 4 de plata, 1 de bronce)
Oro (1): Matías Otero (K1 500 m).
Plata (4): Matías Otero (K1 1.000 m); K4 500 m (Matías Otero, Julián Cabrera, Santiago Melo y Martín Gorriti); Matías Otero y Santiago Melo (K2 500 m); Emilia Milich y Julián Cabrera (K2 500 m mixto).
Bronce (1): Emilia Milich (K1 500 m).
» Atletismo (6 medallas: 3 de oro, 3 de plata)
Oro (3): Santiago Catrofe (10.000 m); Valentín Soca (1.500 m); Valentín Soca (5.000 m).
Plata (3): Santiago Catrofe (5.000 m); Emiliano Lasa (salto largo); Deborah Rodríguez (800 m).
» Boxeo (5 medallas: 1 de oro, 1 de plata, 3 de bronce)
Oro (1): Lucas García (hasta 55 kg).
Plata (1): Santiago Cardozo (hasta 65 kg).
Bronce (3): Joaquín Villasante (hasta 60 kg); Tatiana Bonanni (hasta 65 kg); Ailén Cabrera (hasta 75 kg).
» Bochas (3 medallas: 1 de plata, 2 de bronce)
Plata (1): Karen Sanguinet (volo individual).
Bronce (2): Celeste Alaniz y Cristian Calero (petanca mixto); Valentina Pérez y Facundo Fierro (volo mixto).
» Pelota vasca / Trinquete (3 medallas: 1 de plata, 2 de bronce)
Plata (1): Sofía Vicente y Camila Naviliat (trinquete goma).
Bronce (2): Leonella Acosta (frontball individual); Manuel Pelúa y Santiago Varela (trinquete goma).
» Deportes ecuestres / Salto (2 medallas: 1 de oro, 1 de bronce)
Oro (1): Juan Manuel Luzardo (salto).
Bronce (1): Federico Bidegain (prueba de salto).
» Hockey sobre césped (2 medallas de bronce)
Selección masculina; selección femenina (Las Cimarronas).
» Ciclismo de ruta (1 medalla de oro)
Thomas Silva (prueba de fondo).
» Tiro deportivo (1 medalla de oro)
Julieta Mautone (pistola de aire comprimido 10 m).
» Surf (1 medalla de oro)
Julián Schweizer (longboard).
» Natación (1 medalla de oro)
Angelina Solari (100 m libre).
» Taekwondo (1 medalla de plata)
María Sara Grippoli (kyorugi -49 kg).
» Deportes electrónicos / esports (1 medalla de bronce)
Selección masculina (Valorant).
» Fútbol (1 medalla de bronce)
Selección femenina sub 20.
» Judo (1 medalla de bronce)
Sandy Caraballo (shiai +100 kg).
» Karate (1 medalla de bronce)
Juan Pita (kumite -67 kg).
» Lucha (1 medalla de bronce)
Mohammadreza Beykzadeh (estilo libre 125 kg).
» Pádel (1 medalla de bronce)
Higor Ensslin y Juan Artía (dobles).
» Rugby seven (1 medalla de bronce)
Selección masculina (Los Teros).
