La tasa de inflación acumulada durante los últimos 12 meses volvió a acelerarse por cuarto mes consecutivo durante febrero a 8,9%, el mayor registro en el último año. Si bien está por encima de la media, no es algo que llame demasiado la atención considerando que la inflación interanual promedio en los últimos diez años fue de 8,3% (7,8% si tenemos en cuenta los últimos cinco años). Asimismo, las perspectivas para los meses que siguen no son alentadoras en esta materia. La invasión de Rusia a Ucrania exacerbó los aumentos de precios que ya se venían procesando en diversas materias primas, anticipando una reducción de la oferta.

Todo esto en un contexto de revival inflacionario, con países avanzados y emergentes conviviendo con tasas de inflación récord en décadas, muy por encima de sus rangos objetivos. No es este el caso de Uruguay. Una inflación moderadamente alta (para los parámetros internacionales) es algo con lo que mal o bien estamos acostumbramos a convivir. ¿Será por eso que buena parte de los uruguayos compran dólares para protegerse de la inflación? De ser así, ¿se trata de una buena alternativa para mantener el poder de compra de tu dinero? ¿No será que hay algo más eficiente? Lo vemos a continuación.

¿Por qué ahorramos (y pensamos) en dólares?

Un hábito es cualquier comportamiento aprendido mediante repetición, que se realiza de forma automática sin apenas pensar en ello. Ahorrar en dólares parece haberse vuelto algo habitual para muchos uruguayos, sin importar la edad. Pero como todo, tiene un porqué.

La dolarización de nuestra economía tiene su origen en la elevada inflación padecida desde mediados de la década del 60 hasta mediados de la década del 90. También se explica por las traumáticas devaluaciones, como las que experimentamos en 1982 y en 2002, cuando el precio del dólar se disparaba en cuestión de días. Todo esto llevó a que el peso –y con razón– no fuera considerado una buena reserva de valor, limitándose su uso a las transacciones cotidianas. Ante esta realidad, fue natural (y racional) que el dólar emergiera y se consolidara con el pasar de los años en el instrumento refugio del ahorro nacional. Fue recién en 2002 que surgió un instrumento de indexación capaz de competirle: la Unidad Indexada (UI).

¿Qué es la Unidad Indexada?

Es una unidad de valor que se reajusta según la inflación medida por el Índice de Precios del Consumo (IPC), que cuantifica cuánto cambian los precios de los bienes y servicios que consume un hogar promedio. La UI cambia día tras día, de modo que a lo largo del mes acumula la misma variación que haya acumulado el IPC durante el mes inmediato anterior. Al igual que sucede con el IPC, el Instituto Nacional de Estadística (INE) es el encargado de calcularla y publicarla. El 1 de junio de 2002, con un valor equivalente a $1, inició su camino. Hoy, lunes 14 de marzo de 2022, una UI equivale a $5,2718.

Vale aclarar que no se trata de un “invento uruguayo”. En Chile existe desde 1967 la Unidad de Fomento (UF), en México desde 1995 la Unidad de Inversión (UDI) y en Colombia desde 1999 la Unidad de Valor Real (UVR).

La Unidad Indexada como refugio en una economía con inflación

Con el surgimiento de la UI se comenzó a disponer de un instrumento que permitía mantener el poder de compra, un refugio alternativo al dólar, única opción hasta ese momento. ¿Pero qué tan eficiente ha resultado? Lo veremos en el siguiente ejercicio.

Supongamos que disponemos de $10.000 que queremos poner a resguardo de la inflación en diferentes momentos del tiempo, pesos que tendremos que usar al final de cada uno de los siguientes períodos:

A) Desde que nace la UI, el 1 de junio de 2002, hasta el 28 de febrero de 2022.
B) Durante los últimos diez años calendario (2012-2021).
C) Durante los últimos cinco años calendario (2017-2021).
D) Durante el último año calendario (2021).

Los resultados se incluyen en las tablas y gráfico que siguen, elaborados en base a información extraída del INE.

Foto del artículo '¿Qué es la UI y por qué podría resultarte una buena aliada?'
Foto del artículo '¿Qué es la UI y por qué podría resultarte una buena aliada?'

Para el primer período considerado, con los $ 10.000 se podía acceder o bien a UI 10.000 (pues el 1 de junio de 2002 la UI valía $1) o bien a US$ 585 al tipo de cambio –venta– vigente en ese momento (US$ 1 = $ 17,1; $ 10.000/$ 17,1 = US$ 585). Pasados casi 20 años, al 28 de febrero de 2022, UI 10.000 equivalían a $ 52.330 (10.000 x 5,230), mientras que los US$ 585 equivalían a $ 24.503 (para un tipo de cambio –compra– de US$ 1 = $ 41,90). ¡La diferencia entre estas alternativas supera el 100%! Notar que se hace la distinción entre tipo de cambio vendedor y comprador, pues quien atesora dólares, por lo general, debe hacer frente a este costo de transacción (al vender dólares se recibe el tipo de cambio menor, y al comprar, el mayor).

La UI como instrumento para superar el pecado original

Los economistas Barry Eichengreen y Ricardo Hausmann utilizaron en 1999 el término “pecado original” para referirse a la imposibilidad que tienen muchos países emergentes de financiarse en los mercados de capitales internacionales en su propia moneda.

Esta imposibilidad genera un importante descalce en la hoja de balance de cualquier país, con pasivos denominados en moneda extranjera y activos denominados en moneda local. Basta una fuerte depreciación de la moneda doméstica frente a la extranjera para que el PIB de un país y sus activos, medidos en dólares, caigan y sus pasivos en moneda extranjera, medidos en la moneda local, se disparen. Uruguay padeció esa situación. Fue lo que sucedió en la crisis financiera de 2002. Es en este contexto que surge la UI, piedra angular del proceso de desdolarización de la deuda pública desde ese entonces.

Es importante remarcar que un ahorrista en UI no obtiene una ganancia real. Disponer a fines de febrero de $ 52.330 equivale a tener $ 10.000 a mediados de 2002, deberían permitir comprar la misma cantidad de bienes y servicios. Lo que resulta evidente es que durante este período el dólar no fue un buen indexador para resguardarse de la inflación. Demás está señalar la pésima decisión que hubiera sido quedarse con los $10.000 ociosos en la cuenta del banco o guardados en un cajón.

Para el segundo período considerado, que abarca los últimos 10 años, haberse posicionado en UI también fue más eficiente, pese a que el dólar en Uruguay más que duplicó su valor durante esa ventana de tiempo. Si bien la diferencia se acorta, ahorrar en UI arrojaba un resultado 3,2% superior respecto de lo que arrojaba el ahorro en dólares.

Para los últimos cinco años, el tercer período analizado, el resultado entre alternativas es prácticamente indiferente, aunque continúa siendo favorable a la opción de la UI.

Finalmente, en 2021, último año calendario, el posicionamiento en UI también arrojó un resultado superior. De hecho, alguien que decidió “estar en dólares” terminó con menos pesos de los que empezó, dados los costos de transacción ($ 10.000 vs $ 9.966).

A la luz de estos resultados, ¿debería ahorrar exclusivamente en UI? Para nada, las soluciones de esquina no sirven. Tiene sentido tener una parte de tus ahorros en dólares, pero no 100%. Si estás pensando en viajar o comprar un auto, cosas que se transan en dólares, puede tener sentido ahorrar en dólares. Son objetivos a relativamente corto plazo. Obviamente, existen (y existirán) momentos en los que el dólar resulte una mejor opción. Sin embargo, considerando períodos largos, y en función del ejercicio realizado, la UI parece haber hecho méritos más que suficientes para recibir una mayor consideración del público.

Algunas opciones de ahorro e inversión en UI

Dependiendo de tus necesidades y horizonte temporal, se incluye una lista no taxativa de instrumentos disponibles en el mercado que permiten posicionarse en UI:

  • Cajas de ahorro: BBVA y Scotiabank
  • Programa “Yo Ahorro” del Banco Hipotecario del Uruguay
  • Programa “Ahorro Programado” de Fucerep
  • Depósito a plazo fijo: Bandes, BROU, Itaú, Scotiabank
  • Notas y Bonos del Tesoro
  • Fondo de inversión: Fondo Protección Sura y Fondo Futuro Sura (exposición parcial a UI)
Si estás interesado en profundizar sobre los términos de cada uno, en nuestro blog hay disponibles un par de artículos al respecto.

Rodrigo Saráchaga es cofundador de Personal Sherpa, emprendimiento dedicado a la educación financiera y las finanzas personales. www.personalsherpa.net / Linkedin: Personal Sherpa / Twitter: psherpa5 / Instagram: psherpauy.

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