En las últimas horas del martes, el doctor en Economía y analista especializado en China, Daniel Barrios, presentó su libro ”Des-cubrir China” en la Fundación de Cultura Universitaria (FCU), frente a un auditorio al que también se refirieron el consultor de organismos internacionales Leo Harari y el historiador Gerardo Caetano.
La obra que propone al lector “observar al gigante asiático desde una nueva perspectiva para hallar lo ignorado por falta de información o cubierto por los prejuicios”. Una referencia coyuntural ineludible radica en el viaje del presidente Yamandú Orsi junto a una delegación de unas 150 personas a Beijing primero y Shanghái después, durante la primera semana de febrero.
Antes de la misión, el 27 de enero, Barrios entregó copias de su obra a Orsi, con el objetivo de que el presidente las entregara a la primera línea del Partido Comunista Chino (PCCh), encarnada en el máximo mandatario, Xi Jinping, el primer ministro, Li Qiang, y el presidente de la Asamblea Popular Nacional, Zhao Leji, “en ese orden, los tres dirigentes más importantes del país”.
En una cita directa a Xi Jinping cuando asumió como secretario general del partido, en 2012, Barrios expresó que “China necesita comprender mejor el mundo y el mundo necesita comprender mejor a China”, en un contexto en el que a Occidente “le cuesta reconocer” que un país gobernado por un partido comunista, único en el gobierno y de corte “marxista, leninista y maoísta”, haya logrado “éxitos que no tienen antecedentes en la era moderna”.
Sobre el viaje, Barrios dijo que si bien la relación bilateral con el país asiático ya tiene 38 años y vivió “un proceso de desarrollo sea en cantidad como calidad”, lo realmente “trascendental” y que ningún otro presidente uruguayo planteó “con la claridad de esta misión” es que se logró “profundizar la asociación estratégica integral” y “lo nuevo es político” por encima de lo comercial; “el presidente Orsi es el primer presidente latinoamericano que llega a la República Popular China en una misión oficial después de que la Casa Blanca hiciera público el 7 de diciembre del año pasado la monstruosidad, fundamentalmente para América Latina, que significa el nuevo documento de seguridad del Estado”, acotó.
Frente a lo anterior, China divulgó un tercer “documento sobre la política de China hacia América Latina y el Caribe”. Uruguay “valora altamente” el escrito en el punto número 32 de la declaración conjunta que los gobiernos emitieron luego de la cumbre bilateral entre presidentes y “comparte los esfuerzos para restablecer un sistema multilateral, la libertad de comercio y la cooperación”. “Eso es una definición de política exterior uruguaya, porque ante la monstruosidad que implica ese documento, que es irreconciliable con el documento de China para América Latina, Uruguay tomó una posición”, aseveró el analista durante su disertación.
“Ahí hay una definición política. Yo creo que de lo que queda del mandato del presidente Orsi y por los muchos años por venir, una definición política de esta magnitud no creo que se repita”, definió.
Por otro lado, sobre el párrafo sobre Taiwán que generó cortocircuitos entre oficialismo y oposición, valoró que “prácticamente es un copie y pegue de lo mismo que firmó [Luis] Lacalle [Pou] en el 2023, porque además es una condición sine qua non”.
Más que carne y fútbol
También se refirió a la concepción que resulta de “la idea fuerza de la política exterior china” sobre “un futuro compartido de la humanidad”, y dijo que Uruguay “a texto expreso apoya esa definición”. Sobre el mismo concepto, algo similar dejó entrever el asesor de Presidencia, Álvaro Padrón, en su visita a la diaria Radio, cuando dijo que el “siguiente paso” se vincula “no tanto con cuestiones estrictamente materiales, comerciales y demás, sino con compartir valores”.
En ese contexto, Barrios referenció la política que definió en su libro como de “dos manos ocupadas”. Con una, China “reivindica con gran fuerza el sistema internacional”, plantea que es necesario “actualizarlo” y es su “apóstol” cuando Trump “desprecia a Naciones Unidas”; mientras que con la otra va “creando nuevas instituciones, nuevos organismos regionales y nuevos bancos”, por lo que en suma “nunca va a ser un país que tome como tal el modelo político, económico e institucional de Occidente”, pero “sí el mundo va a ser cada vez más chino”.
Un editorial del Global Times, medio oficialista chino, planteó que Orsi trajo “más que carne y fútbol”. Sobre lo anterior, Barrios aseveró que “el ‘algo más’ es la definición política en un momento del mundo que tomó Uruguay y que tiene una gran valentía política, pero que es la reafirmación de la mejor historia uruguaya de velar por nuestra soberanía […], lo que no quiere decir ser indiferentes”. Barrios dijo a la diaria que “no todos esperaban” que, a su criterio, Uruguay diera “como nunca antes un paso político en la relación” y “haya tenido una definición política y se haya puesto del lado de China”. En ese eje, las consecuencias positivas son que “se avanzó aún más y se ampliaron las coincidencias y la cooperación con China”, mientras que la negativa radica en Trump: “Esperemos que Trump o que la administración de Estados Unidos honre mínimamente la soberanía y la independencia de Uruguay para tomar sus decisiones (…). Uruguay lo que hace es posicionarse y valorar altamente un documento que si después es absolutamente irreconciliable con Estados Unidos, bueno, pero no hay ninguna agresión a los Estados Unidos”, opinó.