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Economía Actividad económica
Centro de Montevideo (archivo, enero de 2026). · Foto: Gianni Schiaffarino

Centro de Montevideo (archivo, enero de 2026).

Foto: Gianni Schiaffarino

Así nos ven: lo que dejó la última visita del FMI

En el marco de su proceso de revisión anual, el organismo destacó la “resiliencia” de la economía uruguaya frente a los riesgos derivados del escenario externo y de las condiciones climáticas.

Sobre la coyuntura económica

Con relación al desempeño reciente, el FMI destacó el impacto que ha tenido la sequía sobre la marcha de la actividad económica, que viene desacelerándose desde el año pasado en un contexto externo crecientemente complejo. En ese sentido, el crecimiento de la economía se ha recostado sobre un “fuerte consumo privado”, impulsado por el crecimiento del salario real y la apreciación del peso uruguayo (es decir, la caída del tipo de cambio). Según el organismo, “el desempeño del mercado laboral es bueno”, con una tasa de desempleo que se ubica en niveles históricamente bajos y con una reducción de la informalidad.

Si bien el déficit de la cuenta corriente cerró el año pasado en niveles relativamente bajos (0,5% del PIB), la balanza comercial de bienes se ha ido deteriorando en lo que va de este año. No obstante, las reservas internacionales “son abundantes” y el déficit fiscal se mantiene dentro de lo previsto, más allá de que registra un deterioro con relación al cierre del año anterior.

En el frente de los precios, el organismo subraya que la política monetaria “proactiva” ha permitido mantener la inflación dentro del rango de tolerancia (3% a 6%) durante los últimos tres años. A este respecto, la misión del Fondo destacó que la inflación se ha situado por debajo de la meta (4,5%) durante los últimos meses, producto de la “debilidad mundial del dólar, la contracción de la política monetaria y la desaceleración de la economía”. En este marco, y más allá del repunte reciente (en agosto la inflación fue 4,6%), las expectativas “se han mantenido bien ancladas” en torno a la meta.

Además, el informe destaca que Uruguay continúa beneficiándose de un acceso fluido y favorable al financiamiento en los mercados, “apuntalado por calificaciones crediticias de grado inversor y spreads soberanos –riesgo país– que son los más bajos de la región y cercanos a mínimos históricos”.

Sobre las perspectivas

El FMI proyecta una desaceleración adicional del crecimiento para este año, con una expansión del PIB que se situaría en torno al 1,3%. Excluyendo el impacto de la sequía sobre el sector agropecuario, el organismo subraya que “el resto de la economía está creciendo en torno a su potencial”. La proyección de crecimiento mejora de cara a 2027, con un crecimiento estimado en 2,4%. A este respecto, el subsecretario de Economía, Martín Vallcorba, indicó que “el crecimiento que el FMI proyecta para 2026 está 0,3 p.p. [puntos porcentuales] por debajo de la estimación oficial (1,6%), en tanto que para 2027 está 0,3 p.p. por encima (2,1%)”.

En lo que refiere a la dinámica inflacionaria, la revisión anual del FMI sugiere que los precios continuarán aumentando en línea con la meta durante los próximos 18 meses, anticipando un “aumento gradual de la tasa de política monetaria”, que se movería hacia su nivel de neutralidad.

Sobre los riesgos

Sin embargo, los “riesgos macroeconómicos se inclinan a la baja”, producto de un entorno internacional caracterizado por condiciones financieras más restrictivas, por la persistencia del shock petrolero (aunque “la elevada proporción” de la energía renovable mitiga parcialmente esta vulnerabilidad) y por los riesgos climáticos derivados de El Niño.

No obstante, argumenta el Fondo, “las amplias reservas de liquidez y las condiciones favorables de endeudamiento limitan los riesgos a corto plazo”. En efecto, los “riesgos sistémicos permanecen contenidos”, producto de “un ratio crédito sobre PIB bajo, bancos líquidos y bien capitalizados, y un nexo soberano-bancario limitado”. Además, el país podría beneficiarse de “ingresos agrícolas más altos”, “nuevas oportunidades para acceder a mercados” y de una mayor capacidad para atraer inversiones, dado el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y los efectos de las reformas desplegadas por el gobierno.

Sobre las políticas macroeconómicas 

En la visión de esta institución, las políticas económicas deberían centrarse en “preservar los objetivos de consolidación fiscal estructural”, “mantener una política monetaria reactiva para continuar anclando las expectativas de inflación e “implementar reformas para fortalecer los canales de transmisión de políticas e impulsar el crecimiento potencial”.

Política fiscal 

En la órbita de las finanzas públicas, el FMI prevé que el déficit fiscal se mantenga alineado con los objetivos establecidos en el marco del presupuesto quinquenal. En particular, el documento difundido el jueves por el organismo señala que “la decisión de las autoridades de mantener los objetivos del presupuesto a mediano plazo es encomiable”, aunque “publicar información detallada sobre la estimación de sus rendimientos mejoraría la credibilidad de la trayectoria de ajuste” (más allá de que la corrección prevista se recuesta sobre medidas que cuentan con la asistencia técnica de organismos multilaterales –implementación del impuesto mínimo global y racionalización del gasto tributario–).

Además, agrega que el ajuste “está sujeto a riesgos derivados del entorno macroeconómico, del contexto impositivo internacional, de demoras en la ejecución y de presiones de gasto”. Por este motivo, el staff del Fondo que visitó el país entiende que un esfuerzo fiscal adicional contribuiría a estabilizar la trayectoria de la deuda (lo que requiere alcanzar un superávit de medio punto del PIB para el gobierno central y el BPS en 2029). A estos efectos, las opciones que maneja el organismo incluyen “reducir los incentivos fiscales, moderar el gasto salarial y mejorar la eficiencia del gasto público”. En esa línea, “realizar revisiones estratégicas del gasto en las ramas más importantes, como la salud y la educación, ayudaría a mejorar la eficiencia y fortalecería el uso de indicadores de desempeño en la decisión presupuestaria”.

Más allá de esto, la revisión ponderó favorablemente las reformas recientes en la órbita del marco fiscal y la correcta gestión de la deuda, “que está mitigando los riesgos de refinanciamiento, de tasa de interés y de tipo de cambio”. En esa línea, recordó que el país es “pionero” en el uso de estrategias de financiamiento climático, un diferencial que le ha permitido ampliar su base de inversionistas y acceder a “financiamiento innovador” con instituciones multilaterales.

Finalmente, la comunicación agrega que “el análisis actuarial realizado por el BPS de la reforma propuesta para la jubilación anticipada indica que tendría efectos insignificantes sobre la sostenibilidad, mientras que el cambio propuesto en la indexación del Suplemento Solidario reduciría los riesgos fiscales”.