La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) decidió rescindir el contrato con la empresa tercerizada Ánago Cleaning Systems, que suministraba el servicio de limpieza en centros educativos de todo el país. Desde este lunes, la ANEP no permite que realice “ningún servicio” en centros educativos, según un comunicado difundido el viernes, ya que “es posible que la empresa no comunique en tiempo y forma a sus empleados” de la resolución. Además, piden que se haga un informe con la “totalidad de los servicios” realizados desde el 1º hasta el 24 de setiembre. La empresa fue denunciada por el diputado por el Frente Amplio (FA) Nicolás Viera por incumplimientos en los pagos a 300 trabajadoras.

El integrante del Consejo Directivo Central (Codicen) Juan Gabito dijo a la diaria que esa contratación la hizo la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) mediante una licitación en “plena pandemia”, por lo que al inicio del año lectivo se hizo un “procedimiento rápido” para que “se contara con esa gente”. “Como no podíamos poner más empleados y los que ya teníamos estaban certificados y eran contacto de contagio [de coronavirus], había que cubrir las necesidades. La ANEP le transfirió el dinero a la CND; la corporación fue la que hizo la licitación y eligió a esa empresa”, estableció.

Gabito indicó que al momento de la licitación fue la “única empresa” que cubría la limpieza en todo el país. No obstante, entendió que “o no contaba con todos los recursos humanos necesarios o no estaba bien diseñada”, y aseguró que “jurídicamente la ANEP no tiene nada que ver” con las irregularidades.

Por su parte, Alfredo Asti, director del FA en la CND, indicó que la empresa recibía anualmente cerca de diez millones de pesos. “Se preveía que ese dinero iba a cubrir las necesidades hasta fin de año, pero a los dos o tres meses estaba casi cancelado, se había gastado la mayor parte del importe y la ampliación de ese contrato”, señaló en diálogo con la diaria. Asti dijo que “al principio empezó a trabajar bien”, pero el posterior aumento del nivel de actividad “seguramente superó la capacidad administrativa de la empresa, y la de ANEP para controlar”, opinó.

El director dijo que el contrato establecía que ANEP le informara a la CND la cantidad de jornales trabajados por mes, la empresa presentara factura y la CND hiciera el pago. “[La corporación] controlaba que la cantidad de jornales que pasaba ANEP coincidiera con los que pasaba la empresa y, además, con los pagos que la empresa hacía tanto a los trabajadores como al BPS [Banco de Previsión Social]”, agregó. Sin embargo, en los últimos meses “se encontraron algunas diferencias chicas”, en particular, que “la cantidad de jornales pagados no coincidía con la cantidad de nóminas presentadas al BPS”, señaló. En efecto, la empresa fue intimada a regularizar la situación, fue multada y se le retuvieron pagos. “Después empezaron a aparecer las denuncias tanto en Colonia como en Durazno; estamos en contacto permanente con la ANEP para tratar de solucionar, porque nosotros no sabemos qué personas son las que ANEP dice, sólo nos pasa la cantidad de jornales, no la cantidad de jornales por persona”, insistió.

Asti señaló que a causa de las “inconformidades” se hizo otro llamado a licitación al que se presentaron otras tres empresas y se definió que Ánago no sea adjudicataria.

Asunción

Viera, quien había denunciado a la empresa por los impagos, se reunió este lunes con el responsable de Ánago Cleaning Systems, Víctor Morán, luego de que la CND, en acuerdo con la ANEP, decidiera cesar el contrato con esta compañía. En conversación con la diaria, el representante coloniense recordó que luego de hecha la licitación, “en el correr de los meses la ANEP fue necesitando más servicios y la empresa fue cubriendo esos servicios extras a lo contractual; corrieron los meses y a partir de agosto empezaron a tener mal las liquidaciones de sueldo de algunas trabajadoras y a existir retrasos en el pago de los jornales”.

Esa situación, sumada a la detección de irregularidades puntuales en la inscripción en el BPS de algunas trabajadoras, hizo que Viera planteara el tema en el Parlamento “por la preocupación que genera la inestabilidad laboral”. “Si bien las trabajadoras tenían un muy buen informe de las direcciones de las instituciones educativas, en algún caso tenían dificultades para comunicarse con la empresa”, añadió. El diputado consideró que “la empresa hizo agua porque empezó a cubrir más servicios de los que podía y se generó una mala liquidación salarial”, lo que generó “malestar en las trabajadoras”. La “preocupación mayor” del diputado ahora es velar por sus derechos y que cobren lo adeudado.

Según relató Morán a Viera, la CND se quedó sin recursos económicos para cubrir los servicios; es decir, se gastó el dinero previsto para la limpieza de los centros educativos. “Lo que resta ver es cómo se les va pagar el mes que viene a las trabajadoras, porque hasta el 24 de setiembre hicieron sus labores”, expresó. Mientras tanto, las instituciones educativas están sin servicio de limpieza. Viera espera que las funcionarias afectadas que trabajaron para Ánago “sean absorbidas por la nueva empresa” que gane la licitación. “La realidad es que no hay una empresa que pueda cubrir todo el territorio nacional”, aseguró.

Por su parte, Morán, responsable de Ánago, asumió en diálogo con la diaria el “error administrativo” en la liquidación de sueldos”. “Pagué las diferencias y si existe alguna más la voy a reconocer y asumir. Di 400 fuentes de trabajo y el jueves la CND tomó conocimiento de que ANEP se había excedido de los 20 millones de pesos que me había asignado [dada la segunda ampliación del contrato], y la CND resolvió suspender los servicios. No fuimos nosotros porque nos fuimos de paseo a Cancún ni porque estemos desfinanciados. Tengo los certificados del BPS y del Banco de Seguros al día. Fue una decisión de la CND, no de nosotros”.

Ante los rumores de que se trata de una “empresa fantasma”, el responsable de Ánago afirmó que se trata de una “empresa nacional” que “empezó de abajo” y que no cuenta con financiación extranjera. Consultado sobre el logo y el nombre de la empresa, que es igual a una franquicia de Estados Unidos, según pudo constatar la diaria, admitió que plagiaron el logo y el nombre, pero que en realidad se llaman “JVA Rumbo Ltda”. “No oculto nada, somos una empresa nacional”, dijo Morán.

Por último, se preocupó porque la CND aún no adjudicó una nueva empresa para atender los servicios de limpieza en los centros educativos: “Quiero una segunda oportunidad; parece que hay que ser impoluto, parece que nadie se equivoca a nivel empresarial en este país”, reclamó. El empresario dijo sentirse “orgulloso” por haber generado 400 puestos de trabajo durante la emergencia sanitaria y también por haber limpiado “escuelas rurales donde no hay cocinera”, donde las funcionarias también asumieron esa tarea.