En el marco de la “transformación educativa” que impulsa, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) convocó a partidos políticos, organizaciones sociales y empresariales para debatir sobre el Marco Curricular Nacional (MCN), que sienta las bases para la reforma de planes y programas que está en marcha. En la reunión que se realizó el jueves en el hall del edificio del Consejo Directivo Central (Codicen) de la ANEP, el presidente del organismo, Robert Silva, dijo que para que los cambios trasciendan este gobierno se apunta a generar la “mayor cantidad” de consensos posible, pero “sin temor a las discrepancias”.

“No hay duda de que una transformación curricular es la columna vertebral del proceso de cambio educativo. Si no cambiamos la propuesta curricular no podremos cambiar la educación”, fundamentó Silva, quien mencionó las distintas consultas que se abrieron a docentes y estudiantes a través de formularios web. En tanto, Juan Gabito, integrante del Codicen, valoró el rol de las Asambleas Técnico Docentes (ATD) y la vía de la elección de dos consejeros en representación de los docentes, además de la instalación de comisiones bipartitas con sindicatos.

A su turno, los dirigentes de la coalición multicolor valoraron que se haya iniciado el proceso de la reforma curricular. Carmen Sanguinetti, senadora por el Partido Colorado, sostuvo que el documento del MCN evidencia que tiene “una gran solvencia técnica detrás” y que fue realizado colocando la “centralidad” en el alumno. Para Sanguinetti, es un marco “abarcativo” y “moderno”, que la “sorprendió para bien”. De todas formas, pidió a las autoridades de la ANEP que el MCN esté escrito con un “lenguaje más llano” para que se entienda mejor y con ejemplos concretos para que los docentes vean más claramente su alcance.

Por su parte, la diputada blanca Nancy Núñez, que estuvo acompañada por el presidente de la fuerza política, Pablo Iturralde, consideró que el MCN “es un gran avance” y que “es muy importante para los docentes”. Para la legisladora nacionalista, “nadie puede discutir que una transformación educativa era necesaria por los magros resultados que se ven” en el sistema.

En tanto, el presidente del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed) y dirigente del Partido Independiente, Javier Lasida, indicó que cambiar el currículo es “una meta”, una “necesidad del país” y, al mismo tiempo, “un desafío”. Sobre el “enfoque enciclopédico” sobre el que se estructuran los planes y programas actualmente, dijo que fue “efectivo en otras etapas”, pero en el mundo ya no se promueve. Además, consideró que los cambios deben empezar por lo que se enseña en formación docente.

En tanto, Pablo Caggiani, director del Ineed por el Frente Amplio (FA), enfatizó que su fuerza política ha pedido instancias de diálogo con el Poder Ejecutivo sobre las reformas de la seguridad social y de la educación. En suma, manifestó que en la oposición hay “preocupación” por que se generen “condiciones” para “tener un diálogo fructífero”. A modo de ejemplo, dijo que el episodio con los docentes de San José que fueron sancionados por Secundaria y la creación de la comisión investigadora parlamentaria sobre presuntas faltas irregulares de dirigentes de la Federación Nacional de Profesores de Enseñanza Secundaria (Fenapes) no “colaboraron” a generar ese clima.

Sobre el MCN, Caggiani consideró que no es una discusión “únicamente técnica”, puesto que tiene que ver “con el fortalecimiento de la democracia y con garantizar derechos”. En ese marco, pidió al Codicen que en la discusión estén “todas las voces”, tanto de los docentes como de los estudiantes y las familias. En el lugar de la ANEP, Caggiani “daría otra relevancia al factor docente, que es clave”, según entendió. A su vez, dijo que el MCN plantea una perspectiva “excesivamente individualista” con respecto al derecho a la educación.

Por su parte, Miguel Venturiello, exconsejero de UTU, coincidió en que la reforma debe trascender al gobierno de turno, independientemente de quién la impulse, y también dijo que los sindicatos docentes “han sido muy vapuleados” y “manoseados públicamente”. No obstante, recordó que el año pasado salieron “triunfantes” en las elecciones de representantes de los trabajadores en el Codicen. A diferencia de lo planteado por el diagnóstico del gobierno, Venturiello, quien acudió al encuentro por el PIT-CNT, consideró que la educación “no expulsa” y fundamentó que en 2006 UTU tenía 60.000 estudiantes inscriptos y hoy hay 104.000.

Pablo Villar, presidente de la Asociación de Medianas y Pequeñas Empresas, dijo que se han perdido “oficios y disciplina”, por lo tanto, ve con buenos ojos los cambios propuestos. “El mundo cambia y no puede ser que en una ciudadanía no cambie su sistema educativo”, se quejó. También dijo que se debe “reclamar” al sistema político para que se “ponga de acuerdo” en “algunas cosas mínimas”, y señaló que “el miedo al fracaso en una política educativa es alto, pero peor es no hacer nada”. Por su parte, el dirigente de la Confederación de las Cámaras Empresariales Leonardo Loureiro dijo que ante la preocupación por la actualidad del sistema se congratulan “de que haya un cambio”. Sin embargo, pidió ir más rápido porque se aprecia “un rezago que se ve en toda la cadena educativa”.