El aumento de la cobertura del sistema educativo y la toma de conciencia sobre la necesidad de atender las particularidades de cada estudiante en sus procesos de aprendizaje y socialización han llevado a que los docentes uruguayos demanden distintos tipos de herramientas para atender lo que se percibe como una creciente diversidad en las aulas. Bajo ese parámetro, el Centro de Formación Permanente de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria (DGEIP) comenzó a trabajar en conjunto con el Instituto Nacional de Discapacidad (Inadis), creado por la ley de presupuesto dentro del Ministerio de Desarrollo Social.

En ese marco, ambos organismos definieron la necesidad de crear una cátedra de educación plural. Mónica Suárez, coordinadora general del Centro de Formación Permanente, que desde el año pasado lleva el nombre de Misiones Sociopedagógicas, contó a la diaria que uno de los ejes de la gestión es la “robustez académica” de las propuestas de formación para docentes y, en esa línea, se vuelve clave el vínculo con otros organismos y organizaciones.

Además, Suárez contó que con el presupuesto votado el año pasado para la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) lograron recuperar algunos cargos docentes para el centro de formación, que se habían perdido en el quinquenio anterior. Según señaló, ello permitió realizar una reorganización de su estructura de cargos y destinar algunos docentes a áreas que habían quedado “desterradas” en el gobierno anterior, como educación sexual y educación artística.

En el marco de otra de las líneas de gestión, que es la territorial, Suárez contó que junto con la coordinadora adjunta, Fernanda Cousillas, tienen el oído abierto hacia las necesidades de formación de las distintas comunidades educativas, y también a los planteos de la inspección técnica de la DGEIP, la Asamblea Técnico Docente (ATD) y la Federación Uruguaya de Magisterio. Precisamente, la necesidad de trabajar en temas de educación inclusiva y especialmente en el abordaje educativo de niños con autismo es uno de los temas más recurrentes en las distintas conversaciones.

En ese marco, y también en diálogo con el presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, desde el Centro de Formación Permanente comenzaron a trabajar en una cátedra de educación inclusiva, de forma de salir de una lógica de cursos aislados y comenzar a acumular en dicha área de conocimiento. Además, tuvieron en cuenta el planteo que a partir de la maestra uruguaya Daiana Vázquez realizó la ATD de Inicial y Primaria y, en lugar de educación inclusiva, prefirieron llamarla cátedra de educación plural.

Además de maestra, Vázquez es la actual gerenta de Programas Transversales del Inadis, y junto con Federico Lezama, director del instituto, comenzaron a trabajar en la formación de ese espacio. Una de las acciones, que viene desde el año pasado, es el diseño y la realización de un curso sobre educación plural para docentes. Este año, además, diseñaron una propuesta formativa abierta también a docentes de otros subsistemas de ANEP para el abordaje del autismo en el aula. Las inscripciones al curso empezaron el jueves 23 de abril y, con un par de semanas todavía por delante, hasta este miércoles se llevaban registradas 6.500 docentes interesados en realizar el curso. Según dijo Suárez, si bien esperaban más inscriptos que en otros cursos del centro de formación –que suele tener unos 400 docentes anotados por curso–, la realidad superó totalmente las expectativas.

En diálogo con la diaria, Vázquez, del Inadis, dijo que están en diálogo con el centro de formación de la DGEIP para ver de qué manera dar respuesta a los centenares de docentes que se interesaron en formarse en la temática. Si bien originalmente pensaban en dos ediciones en el año de un curso virtual sincrónico de ocho encuentros para 300 docentes, el desborde de inscripciones los está haciendo analizar sumar más ediciones del mismo curso y también poder presentarlo en otro formato.

Vázquez contó que los contenidos fueron desarrollados en conjunto con la Inspección Nacional de Educación Especial de la DGEIP, lo que garantiza un abordaje del tema a partir de años de experiencia del trabajo en las aulas. A nivel de las temáticas, se abordará un marco conceptual histórico sobre discapacidad y autismo, también habrá un encuentro destinado a comunicación y lenguaje y otro para abordar teorías explicativas del funcionamiento cognitivo.

El curso también tratará las funciones ejecutivas, la conceptualización, las manifestaciones en el aula y posibles estrategias de intervención; otro sobre enseñanza de lengua y matemática a niños con autismo, y también se abordarán conductas disruptivas y estrategias de regulación. Finalmente, otra de las clases será sobre el vínculo con las familias y coordinaciones posibles con otras instituciones. Vázquez dijo que, más allá de este curso, en conjunto con el Centro de Formación Permanente están pensando en una especialización para 2027 pensada para maestras y profesores que deseen profundizar en la temática.

La maestra e integrante del Inadis subrayó la importancia de la puesta en funcionamiento del instituto, lo que ocurrió en enero de este año, ya que antes funcionaba como una gerencia dentro de la institucionalidad del Mides. Según completó, desde la gerencia que ella ocupa en el organismo se apunta a “transversalizar la mirada de discapacidad en las distintas políticas públicas que se llevan adelante por parte de los distintos organismos del Estado”. En relación con la temática del autismo, señaló que hasta el momento no había una institución pública que centralice su abordaje desde una perspectiva social, más allá de lo que ocurría en el campo de la salud, por ejemplo, en el hospital Pereira Rosell.

Además, mencionó que el último censo en Uruguay arrojó que 0,7% de la población indicó que está diagnosticada con autismo y que a nivel internacional los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos marca que uno de cada 31 niños de entre 4 y 8 años tiene autismo. “Rápidamente, podés pensar que en breve vamos a tener uno por clase”, resumió, y marcó la importancia de también trabajar al respecto en la formación de grado de los docentes.

Desde el sistema educativo, Cousillas recordó a una profesora de magisterio que le decía que “incluir no solamente es dejar pasar al salón, sino dar la bienvenida”. “En esa bienvenida tenemos que tener maestras formadas para tener la mirada aguda en las características de cada uno de nuestros niños, sin perder la construcción de la agrupación, pero también entendiendo que cada uno es único en su trayectoria. A partir de eso, tenemos que activar diversas estrategias”, planteó.