El ministro José Carlos Mahía encabezó una delegación del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) que este lunes compareció a la comisión homónima del Senado. El motivo de la comparecencia fue presentar y fundamentar el proyecto de ley remitido por el Poder Ejecutivo para crear una Universidad Nacional de Educación (UNED).

En una rueda de prensa al salir de la reunión con la comisión, Mahía expresó que se trata de un “proyecto estratégico para el país” y, al mismo tiempo, “un debe muy grande” con Uruguay. En ese sentido, recordó que la necesidad de contar con una formación universitaria para docentes y educadores se viene debatiendo desde hace décadas e incluso se presentaron dos proyectos de ley en gobiernos anteriores del Frente Amplio (FA). En concreto, se refirió a uno de ellos, que en 2014 fue aprobado en Diputados, pero faltó el voto de un senador para el apoyo en el Senado.

Precisamente, una de las complejidades que tiene la creación de un nuevo ente autónomo es que se requieren dos tercios de los votos en ambas cámaras. Al igual que en los proyectos anteriores, la principal discrepancia entre oficialismo y oposición se refiere a la forma de gobernanza de la nueva universidad.

Mahía señaló que, en sintonía con lo que establece el programa de gobierno del FA, el gobierno remitió al Parlamento un proyecto que plantea la autonomía y el cogobierno para la UNED. De todas formas, admitió que es en relación con ese tema que se darán las principales diferencias con los partidos de oposición y, en ese sentido, aseguró que la prioridad en este momento es que el nuevo ente sea creado. El ministro planteó que el oficialismo ingresó el proyecto con voluntad para negociar y generar acuerdos en los puntos en los que sea necesario.

Consultado sobre los márgenes para la negociación sobre la forma de gobierno, Mahía aseguró que el piso de partida será la actual conformación del Consejo de Formación en Educación (CFE), compuesto por tres representantes del gobierno, uno electo por los estudiantes y otro por los docentes. El CFE, que se encuentra dentro de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), pasaría a convertirse en la UNED en caso de que el Parlamento apruebe el proyecto.

Con relación a los antecedentes de negociación en la materia, el titular del MEC se refirió al caso de la Universidad Tecnológica (UTEC), aprobada a finales de 2012 en el Parlamento con votos de todos los partidos. Precisamente, parte del fundamento del gobierno para crear la UNED tiene que ver con que más localidades del interior accedan a formación universitaria, tomando en cuenta que el CFE tiene 33 centros distribuidos en los 19 departamentos.

Respecto de su comparecencia en la comisión para presentar el proyecto de ley, el ministro destacó el “espíritu para buscar acuerdos” de los legisladores de todos los partidos y, en esa línea, marcó su expectativa de que este año pueda ser aprobado.

Graciela Bianchi cargó contra la Udelar y afirmó que es necesario revisar su forma de gobierno

Luego de la reunión, la senadora nacionalista Graciela Bianchi, quien integra la comisión, manifestó que es posible negociar y llegar a acuerdos para la creación de la UNED. Si bien dijo que su bancada está de acuerdo “en general” con el articulado, no va a acompañar una iniciativa que incluya el cogobierno en la nueva institución, al menos en términos similares a como hoy funciona en la Universidad de la República (Udelar).

En su explicación a la prensa, Bianchi fundamentó que las “mejores” universidades del mundo –se refirió en concreto a las europeas y a las estadounidenses– son el modelo que Uruguay debe seguir para ese tipo de instituciones. Según completó, se trata de “universidades que están dirigidas por académicos”.

La senadora dijo que, debido a “la tradición uruguaya”, sería posible agregar algún tipo de “representación de los partidos políticos” en el gobierno de la Uned, siempre que sean a propuesta del Poder Ejecutivo y con venia del Senado, como ocurre con organismos como la ANEP. De todas formas, Bianchi manifestó la disposición de su partido a “aceptar algo mixto”, pero adelantó que no votarán la forma de gobierno prevista en el proyecto del Poder Ejecutivo.

En cuanto a los fundamentos de su postura, tomó como ejemplo negativo a la Udelar y fue más allá. Según consideró, “es hora de tomar a la Udelar y ver cómo modificamos muchas cosas de su gobierno”, y cuestionó que la principal institución universitaria del país se rija por una ley aprobada en 1958. “No podemos seguir así”, dijo.

Consultada sobre por qué se opone al cogobierno, dijo que cuando se opta por ese camino las instituciones “se convierten en lo que es hoy” la Udelar. Según dijo, en su caso cuando concurre a votar a las elecciones universitarias lo hace en función de un criterio político partidario, en función de las orientaciones de política universitaria que toman las distintas listas. La senadora opinó que ese criterio “es nefasto” y que, por el contrario, las autoridades se deberían elegir con base en criterios académicos.

Para Bianchi, además, optar por el cogobierno es “poner a las corporaciones a gobernar”, cuando estas “impiden los cambios” en cualquier institución, ya que promueven la toma de decisiones con base en los “proyectos de vida” de sus integrantes.

En contraposición, se refirió al modelo de la UTEC como un caso de “éxito”, lo que explicó por el “nivel académico de sus directores” y porque “se fueran a contratar profesores en el exterior”.