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Educación Sistema educativo
Laura Voituret, Gonzalo Civila, Pablo Caggiani y Gabriela Pérez, el 23 de junio, en el Centro Cívico Tres Ombúes. · Foto: Alessandro Maradei

Laura Voituret, Gonzalo Civila, Pablo Caggiani y Gabriela Pérez, el 23 de junio, en el Centro Cívico Tres Ombúes.

Foto: Alessandro Maradei

Se lanzó la segunda edición de estrategia de revinculación educativa para la permanencia de estudiantes en centros públicos

Con ciertos cambios, la estrategia busca mejorar los mecanismos de detección temprana y consolidar la presencia del Estado en el territorio para asegurar la permanencia en primaria y educación media.

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Este martes, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y otros organismos del Estado, entre ellos el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Ministerio de Educación y Cultura, el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay, el Banco de Previsión Social y el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente, presentaron la segunda edición de la estrategia de revinculación educativa orientada a estudiantes de primaria y educación media para acercarlos nuevamente al sistema educativo y evitar su abandono.

La jornada, acompañada por distintas autoridades de la ANEP, entre ellas su presidente, Pablo Caggiani, y el ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, incluyó la presentación de una iniciativa que da continuidad a la primera edición de la estrategia, realizada en 2025, cuando se identificó a más de 5.300 estudiantes desvinculados de centros educativos y se logró el retorno a las aulas de más de 2.200 de ellos.

Hasta el momento, dijo el presidente de la ANEP, no se conoce el número exacto de estudiantes a los que alcanzará la estrategia, aunque señaló que los números que se manejan son “más o menos similares” a los del año pasado. A su vez, aseguró que se espera “tener mejores resultados” que en la edición anterior.

Este año, puntualizó Gabriela Pérez, directora sectorial de Integración Educativa de la ANEP, la estrategia incluye entre sus principales ejes una serie de mejoras técnicas orientadas a optimizar las bases de datos de los estudiantes para adelantar las acciones de contacto con los niños y adolescentes que se encuentran en situación de desvinculación educativa o en riesgo de abandono.

Además, Pérez explicó que el plan prevé un abordaje por fases, con procesos diferenciados según el nivel de complejidad de cada caso. De esta forma, se busca adaptar las respuestas institucionales a las distintas realidades y necesidades de las trayectorias educativas.

Caggiani, por su parte, agradeció el trabajo de los equipos que ya comenzaron con las tareas de contacto, y detalló que en paralelo la ANEP lleva adelante otras acciones para evitar que los estudiantes permanezcan fuera del sistema educativo. En ese sentido, mencionó el bono de inicio de clases y las becas Butiá.

En una rueda de prensa aclaró que se mantiene la suspensión de las asignaciones familiares en los casos de inasistencia. “Apoyos económicos se reciben si se está en el sistema educativo y, además, si se asiste asiduamente”, señaló.

A su vez, el presidente de la ANEP señaló que este año el lanzamiento de la estrategia se adelantó un mes, con el objetivo de llegar antes a aquellas familias que necesitan regularizar su vínculo educativo con las instituciones para acceder al cobro de las asignaciones familiares antes del 25 de julio.

Por su parte, Laura Voituret, gerenta del área de Promoción Sociocultural del Mides, sostuvo durante su intervención que la desvinculación educativa no puede ser entendida como un problema individual o exclusivamente familiar. Por el contrario, esuna problemática compleja que interpela al Estado y a la sociedad y que requiere “respuestas coordinadas”, “fuertes compromisos institucionales” y un “amplio despliegue territorial”, planteó.

Además, señaló que la desvinculación es “una problemática que tiene múltiples causas” y que es “muy compleja”, y que por eso no es posible abordarla desde “una sola mirada”, sino que se requiere una “articulación institucional”. En relación con los aprendizajes obtenidos sobre la base de la experiencia del año pasado, mencionó que una de las principales conclusiones fue que el Estado no debe esperar a que las personas se acerquen a las instituciones, sino “salir a su encuentro” y “escuchar”, para comprender las distintas situaciones y construir respuestas adecuadas.

Por su parte, Civila sostuvo que para avanzar en los procesos de revinculación educativa son necesarias la “presencia” y la “confianza”. En ese sentido, afirmó que estos elementos no se construyen a partir de iniciativas burocráticas, sino desde la cercanía con las personas y el trabajo territorial, apoyándose en los vínculos ya existentes en las comunidades. Asimismo, señaló que el regreso de jóvenes desvinculados al sistema educativo también implica un desafío para las instituciones, ya que significa una “transformación del propio sistema educativo” y obliga a repensar sus prácticas y las formas de acompañar las trayectorias educativas.