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Educación Sistema educativo
Limber Santos. Foto: Alessandro Maradei

Limber Santos. Foto: Alessandro Maradei

Limber Santos, candidato al Codicen por la CSEU, apuesta por romper el centralismo de ANEP y atender territorios “más postergados”

El maestro y actual coordinador de Educación Rural entiende que el plan de titulación de la ANEP no es adecuado y se deben dar las condiciones para que quienes trabajan puedan cursar carreras de formación docente.

El maestro y referente en educación rural Limber Santos es el único candidato a la representación docente en el Consejo Directivo Central (Codicen) de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) que repite en relación con la elección anterior, realizada en 2021. En aquel momento, Santos quedó afuera del Codicen por solo 23 votos de los más de 24.000 apoyos que tuvieron las listas de la Coordinadora de Sindicatos de la Enseñanza del Uruguay (CSEU). Como en esa instancia la CSEU definió ir con tres listas para buscar recuperar las dos consejerías de representación docente, solo entraron los titulares de las dos listas más votadas, que fueron Julián Mazzoni y Daysi Iglesias.

En esta oportunidad, la CSEU repite la estrategia, de forma que las listas puedan ir encabezadas por referentes de los sindicatos más grandes del sector. En el caso de la Federación Uruguaya de Magisterio-Trabajadores de la Educación Primaria (FUM-TEP), una de las listas, la número 22, es impulsada por las corrientes Praxis, Lista 27 y Lista 3, que promovieron la candidatura de Santos, en una lista que tiene como segunda candidata a Virginia Barreto, de la Asociación de Funcionarios de UTU.

Santos se desempeña como director del Departamento de Educación Rural de la Dirección General de Educación Inicial y Primaria y es afiliado a la FUM-TEP, aunque no integra formalmente ninguna de las agrupaciones del sindicato. En diálogo con la diaria, el candidato consideró que el rol de representación implica “la responsabilidad de generar un puente continuo con los territorios y con las realidades de las múltiples instituciones” que son parte del sistema educativo.

En ese sentido, dijo que dicho rol implica tener que “estar recorriendo permanentemente el país” y no únicamente asistir a las sesiones del Codicen. Por su parte, consideró que “no puede ser” que los docentes de todo el país no tengan acceso al orden del día de temas que se discuten en las distintas sesiones del máximo organismo de la ANEP y, por lo tanto, a las propuestas y votaciones de los representantes.

Para revertirlo, propone apelar a la elaboración de boletines semanales en los que se informe al cuerpo docente sobre la agenda del Codicen y evitar que algunas políticas sean recibidas luego en territorio de forma sorpresiva. Además, planteó que es complementario con la necesidad de recorrer el territorio nacional para hacer que los planteos del cuerpo docente puedan llegar al Codicen y, por lo tanto, al ámbito donde se define la política educativa.

En tanto, el candidato sostuvo que, de acceder al Codicen, estará “muy atento” a lo que definan las Asambleas Técnico Docentes (ATD) para que se pueda trasladar a la postura de los representantes docentes. Algo similar se plantea para otros órganos previstos en la Ley General de Educación, como el Congreso Nacional de Educación que actualmente se está desarrollando. No obstante, Santos entiende que muchos docentes entienden que lo emanado de dichos espacios, que son los máximos órganos de participación determinados en distintas normativas, luego no se termina plasmando en la política educativa, por lo que los ven con cierto descrédito.

Por lo tanto, valoró que el rol del consejero docente es el de trasladar dichas posturas al Codicen, incluyendo también los posicionamientos de los sindicatos, esté o no personalmente de acuerdo con los planteos. En esa línea, marcó la necesidad de formar equipos de trabajo a la interna de la consejería, ya que el sistema de la ANEP es “muy amplio y complejo” y requiere discusiones colectivas.

El candidato planteó que su amplia trayectoria de trabajo en la educación rural lo ha marcado para “poner sobre la mesa las situaciones de quienes están más postergados”. Al momento de hacer la entrevista, Santos venía de realizar recorridas por el norte del país, en departamentos como Artigas, Rivera, Salto, Paysandú y Tacuarembó, y, según planteó, “una constante” en docentes de esos lugares es que sienten que quienes toman decisiones en Montevideo “conocen poco de aquellas realidades”.

Según analizó, eso tiene que ver con cómo se concibió la definición de políticas públicas en el país, que en particular en el ámbito educativo tiene a la ANEP como un órgano muy centralizado, algo que trasciende a los distintos gobiernos de turno. Al respecto, agregó que muchas veces algunas comunidades educativas encuentran dificultades para dar a conocer y difundir proyectos y prácticas que ocurren en los centros educativos, lo que también aplica para algunos barrios de Montevideo.

Consultado sobre cómo se plantea lograr incidir en la toma de decisiones en el Codicen cuando los consejeros políticos tienen la mayoría, Santos señaló que “hay que generar argumentos sólidos que impliquen saber académico, que también hay que poner en juego”. “La representación docente va más allá de una reivindicación sindical, porque es otro plano, va más allá de una reivindicación gremial, ya que, en función de la formación que los consejeros docentes tienen, la formación de base, la formación continua y la experiencia, [hay que] poner un saber académico y vinculado con la realidad cotidiana que haga fuerza”, dijo al respecto.

“La escuela sola no puede”

En relación con los principales aspectos que viene encontrando con más frecuencia en el diálogo con docentes de todo el país, el candidato de la CSEU citó a María Espínola con su frase: “La escuela sola no puede”, en referencia a la necesidad de articular con otros actores del Estado para resolver algunas de las problemáticas que se presentan a diario en los centros educativos.

Con eso se refirió principalmente a situaciones de violencia de distinto tipo, ante las que muchas veces los educadores se sienten solos y excedidos en sus conocimientos, que son principalmente pedagógicos. Más allá de que en general reconocen que hay apoyos multidisciplinarios, existe el sentimiento generalizado de que son insuficientes para el volumen y la complejidad de las problemáticas que se deben asumir a diario, que van desde el vínculo con la tecnología hasta relaciones sociales en la comunidad.

Para abordar esta problemática, Santos marcó la necesidad de contar con un mayor presupuesto para la educación, pero también lograr una mayor articulación interinstitucional entre distintos organismos del Estado, como la Universidad de la República, que podría aportar profesionales y estudiantes para abordar estas problemáticas.

El candidato planteó que el reciente intento de femicidio en la Facultad de Medicina quedó en evidencia la necesidad de que distintos entes de la educación compartan información sobre sus estudiantes, pero no solo sobre aspectos problemáticos, sino también para un mejor desarrollo de sus potencialidades.

El trabajo administrativo y la TCI

Como otro de los planteos que más frecuentemente realizan los docentes en el marco de la campaña, Santos se refirió a que cada vez más los educadores sienten que deben destinar horas de trabajo a tareas extrapedagógicas, por ejemplo, administrativas o incluso contables, como el vínculo con proveedores, en el caso de directores. El candidato de la CSEU dijo que eso “vale para los profesores, para los maestros, para las directoras de las escuelas” y “directores de liceo”, ya que “todos sienten cierta angustia en su vida profesional por no poder dedicarle el tiempo que estiman deberían dedicarle a lo pedagógico”, que queda relegado por “imposiciones del sistema”.

Si bien dijo que es algo que se da desde hace tiempo, indicó que “en el último tiempo se aceleró” y que la transformación curricular del gobierno anterior fue importante para que eso se diera de esa manera. Santos consideró que “hoy tenemos herramientas tecnológicas que permitirían descomprimir esa tarea extrapedagógica, administrativa, de llenar planillas, formularios y todo lo demás, pero no parece que hayamos avanzado lo suficiente” en ese sentido.

Consultado acerca de cuál considera que debería ser la política curricular de la ANEP, el candidato señaló que, por un lado, debe observarse el currículum prescripto, pero también el “oculto”, al que definió como aquello que no está escrito, pero “opera” en las instituciones educativas.

Por su parte, planteó que “lo que desvela a un docente es responder a las preguntas qué enseñar y cómo enseñar” en un mundo cada vez más cambiante y marcado por transformaciones tecnológicas. Al respecto, Santos valoró que “en la tarea práctica cotidiana, el tener contenidos concretos para enseñar guía mucho mejor la actividad del docente”. De todas formas, planteó que debe existir cierta flexibilidad para que dichos contenidos puedan ser adaptados al territorio en el que se está practicando la enseñanza.

En ese sentido, planteó que es importante que los docentes puedan “elegir algunas cosas que priorizar, descartar otras y generar algunas nuevas que no están formalmente en la estructura curricular”. De esa forma, continuó, “se termina de construir el currículum real, que es la sumatoria de lo prescripto más lo oculto”, a lo que, en términos de Reina Reyes, se suma “una decisión docente situada”.

Más allá de que valoró que era necesario realizar una revisión de la Transformación Curricular Integral (TCI) realizada en el gobierno pasado, Santos consideró que es necesario darle a los docentes “una mayor seguridad curricular” que implique no estar cambiando de planes y programas cada vez que hay un cambio de gobierno. Si bien dijo que es necesario revisar y actualizar los currículos periódicamente, consideró que son los docentes quienes deben ejercer esa “vigilancia epistemológica” respecto a cuáles son los contenidos que hay que enseñar. En ese sentido, entendió que cualquier revisión debe ser “muy participativa”, tomando en cuenta especialmente los aportes de las ATD.

A partir de los resultados de las pruebas PISA 2025, Santos se mostró especialmente preocupado por los resultados a nivel de lectura y llamó a “ponernos de acuerdo sobre algunos aspectos base” de cómo enseñar a leer y escribir en la actualidad. “Hoy en día eso no existe, no hay un consenso al respecto, cada uno lo hace como puede, de acuerdo a lo que le tocó en la formación y de acuerdo a la formación continua a la que accede”, lamentó, y agregó que esa es una tarea de todos los tramos y niveles.

Santos cuestionó reconocimiento de experiencia docente para otorgar títulos

Consultado sobre su postura acerca del plan de egreso y titulación para docentes de educación media en ejercicio, Santos planteó que la falta de docentes titulados en algunas asignaturas ha llevado a que muchos estudiantes de formación docente tengan que asumir horas, lo que les impide graduarse. No obstante, entendió que el problema “se debe atacar por otro lado y no por el lado de reconocer la experiencia docente” para lograr la titulación.

Más allá de que entendió que la experiencia docente es importante para la carrera profesional, cree que no debería jugar a la hora de conseguir un título, que debe acreditarse a partir de la aprobación de materias de la respectiva carrera.

“Si queremos una universidad de la educación, y la queremos, nuestro apoyo es a una universidad gratuita, cogobernada y autónoma, con mucha más razón, para atacar el problema de la falta de titulación, no hay que otorgar títulos sin haber cumplido los requisitos de una carrera, sino tratar de apoyar a estudiantes que estudian y trabajan”, consideró. En ese sentido, Santos llamó a “atacar el problema desde su causa” y planteó que las actuales carreras del Consejo de Formación en Educación “no piensan demasiado en hacer viable y posible una carrera docente para alguien que trabaja muchas horas al día”.