Este martes la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) presentó los resultados de la edición 2025 de las reconocidas pruebas Pisa, impulsadas cada tres años por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). La prueba se aplica a muestras representativas de adolescentes de 15 años.
Entre otros aspectos, la prueba internacional mide de qué forma adquieren las competencias que la OCDE considera necesarias para la vida en sociedad en matemática, lectura y ciencia. Este año, además, se miden las habilidades digitales de los adolescentes.
En Matemática, Uruguay venía empeorando levemente los desempeños en los últimos años. En la anterior medición, realizada en 2022, 57% de los adolescentes uruguayos se encontraron en el nivel bajo de desempeño, mientras que solo 6% estuvo en el alto. En esta edición, los números son similares, ya que 58% está en el nivel más bajo y se mantiene el 6% en el nivel alto. De todas formas, se advierte un leve descenso en el puntaje promedio desde la edición 2022, que pasó de 409 a 405, lo que lo coloca en el nivel bajo de puntajes, concretamente en el 1a.
En el caso de matemática, de acuerdo a la medición, ubicarse en el nivel bajo corresponde al nivel 1 –que a su vez se divide en 1a, 1b y 1c–, en el que los estudiantes no logran resolver problemas sencillos y únicamente demuestran habilidades para responder preguntas a partir de estrategias simples. Por su parte, en el nivel alto –compuesto por los niveles 4, 5 y 6– los adolescentes, como mínimo, pueden “trabajar eficazmente con modelos explícitos para situaciones concretas complejas, que pueden involucrar dos variables”, y también “comienzan a involucrarse con aspectos del pensamiento crítico, como evaluar la razonabilidad de un resultado mediante juicios cualitativos cuando no es posible realizar cálculos con la información proporcionada”, entre otros aspectos.
En lectura, por su parte, con altibajos, la tendencia venía siendo de una leve mejora. Mientras que en 2022 41% de los estudiantes se ubicaron en el nivel más bajo de desempeño, 11% lo hicieron en el nivel alto, que incluye los niveles 4, 5 y 6. En Pisa 2025, 43% de los estudiantes que tomaron la prueba se ubicaron en el nivel más bajo y solo 9% lo hicieron en el nivel alto, por lo que el 47% restante estuvo en el nivel medio. A nivel del puntaje promedio, pasó de 430 a 423 en los últimos tres años, pero todavía se mantiene en el nivel medio, aunque a solo 15 puntos del nivel bajo.
En el caso del nivel más bajo de lectura, se establece que los estudiantes que están en ese nivel como máximo solo son capaces de “entender el significado literal de oraciones o pasajes cortos” y de “reconocer el tema principal o el propósito del autor en un texto sobre un tema familiar”, entre otras operaciones sencillas. En tanto, los estudiantes que se ubican en el nivel alto pueden, como mínimo, “comprender pasajes extendidos en textos simples o múltiples”. Además, “pueden comparar perspectivas y sacar inferencias basadas en diversas fuentes”.
Ciencias fue la única área en la que hubo una mejora. En 2022, 41% de los estudiantes estaban en el nivel de desempeño más bajo y 10% en el nivel alto. En 2025 las pruebas marcaron que 36% está en el nivel bajo y se mantiene el 10% de estudiantes en el nivel alto. La mejora se dio en el porcentaje de estudiantes que pasaron al nivel medio, que llegó a 54% en 2025. En materia de puntaje promedio, pasaron de 435 a 445 desde 2022, lo que corresponde a un puntaje del nivel medio de la medición.
En el caso de ciencias, los estudiantes que se ubicaron en el nivel bajo de desempeño “no logran identificar una explicación científica de un fenómeno simple recurriendo a conocimientos, información o evidencia científica básica de baja demanda cognitiva”. Por su parte, en el nivel alto son capaces, como mínimo, de “construir y evaluar explicaciones científicas de fenómenos recurriendo a una variedad de principios científicos y diversas representaciones de demanda cognitiva media a alta”. Además, en estos casos, pueden identificar fortalezas y limitaciones de los modelos y también de “proponer diseños experimentales o de investigación que involucren dos o más variables independientes en un contexto limitado”.
Los puntajes de Uruguay en Pisa 2025 en contexto
Según explica el informe elaborado por la ANEP, “la mejora de Uruguay en los logros en ciencias, en el corto y mediano plazo, se desarrolla en un escenario internacional que ha tendido a la baja en el mediano plazo y a mantenerse estable en el corto plazo”. En ese sentido, el país está dentro del “26% de los países que lograron mejorar entre 2015 y 2025 y dentro del 20% de los que logran mejorar entre 2022 y 2025”.
Respecto de los logros en lectura y matemática, el informe habla de “una tendencia general a la baja entre los países participantes en los distintos ciclos de comparación, tanto en el corto como en el mediano plazo (2022-2025 y 2015-2025, respectivamente)”. Según se ilustra, en 2025 solo el 11% de los países comparables mejoraron sus logros promedio en matemática y lectura respecto del ciclo anterior” y también con relación a la medición realizada hace diez años. “En ambas áreas, poco más del 70% de los países disminuyen sus desempeños en el mediano plazo y entre el 50% y el 60% lo hacen en el corto plazo”, se indica.
Según se plantea en las conclusiones del informe, “en términos de tendencia, los logros en Uruguay muestran una estabilidad relativa, dentro de una variación leve de los desempeños”. “En el corto plazo (2022‑2025), el país mejora en nueve puntos sus logros en ciencias, desciende levemente en lectura –siete puntos– y se mantiene estable en matemática”, se concluye.
Más allá de que todavía se mantiene lejos del promedio de los países de la OCDE –entre 40 y 60 puntos, dependiendo del área–, el informe plantea que Uruguay sigue liderando los puntajes de países de América Latina. En particular, se sostiene que “Uruguay ocupa el primer lugar junto con Chile o el segundo lugar luego de Chile, según el área evaluada”. Además, junto con Perú y República Dominicana, es uno de los tres países latinoamericanos que mejoran sus logros en alguna de las áreas. A nivel regional, se destaca la caída de Argentina, que bajó entre 13 y 11 puntos respecto de 2022, dependiendo del área evaluada.
El informe de ANEP destaca también que “los logros promedio de Uruguay son acordes con el nivel de desarrollo del país”, medido a través del índice de desarrollo humano, sus niveles de riqueza, cotejados por el PIB per cápita, y el gasto por alumno.
Resultados de Uruguay se dan mientras mejoró la cobertura en estudiantes de 15 años
Laura Noboa, coordinadora nacional de la aplicación y el procesamiento de Pisa en Uruguay, fue la encargada de presentar los datos, y este martes, en el Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superiores, resumió que los resultados de la evaluación estandarizada son un reflejo de “la penillanura” uruguaya. Noboa se refirió a que, más allá de que en las últimas mediciones se vienen registrando cambios en los puntajes, en el largo plazo se observa una tendencia de estabilidad. De hecho, mencionó que las últimas ediciones de Pisa muestran que en una medición se registra una leve mejora en una de las áreas y a la siguiente se puede apreciar una leve caída.
De todas formas, la referente de Pisa en Uruguay destacó que estos resultados se dan en un contexto en el que la cobertura de estudiantes de 15 años matriculados en el sistema educativo viene en aumento. En particular, la cobertura pasó de 84% a 90% de estudiantes matriculados entre 2022 y 2025, lo que permite hablar de universalización en esa edad.
Además, Noboa marcó que 80% de los estudiantes de 15 años no tenía rezago el año pasado, lo que quiere decir que no habían repetido ningún grado, lo cual habla de una mejora en relación con ediciones anteriores. En esa línea, la especialista detalló que Uruguay ya no está encabezando la tabla de los países con mayor incidencia de la repetición entre los que son parte de la medición, más allá de que, con 17%, nuestro país se encuentra por encima del 13% que, en promedio, muestran los demás países. Eso lleva a Uruguay a ocupar el lugar 22 –entre 90 países– entre los que tienen mayores niveles de repetición.
No obstante, marcó que el rezago es uno de los principales factores que inciden en peores resultados en la evaluación, ya que los estudiantes que repitieron al menos un grado registraron, en promedio, 78 puntos menos que aquellos que avanzan en la edad esperada.
A nivel de aprendizajes, la coordinadora de Pisa Uruguay resumió que persiste el desafío de contar con entre 60% y 40% de estudiantes que no logran las competencias mínimas en las áreas evaluadas. En ese sentido, dijo que permanecen las brechas socioeconómicas, por las que el 20% de estudiantes de peor nivel socioeconómico registran 100 puntos menos en promedio que los del 20% del nivel más alto.
