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Educación Educación terciaria
Sesión del Consejo Directivo Central, el 4 de setiembre. · Foto: Rodrigo Viera Amaral

Sesión del Consejo Directivo Central, el 4 de setiembre.

Foto: Rodrigo Viera Amaral

Udelar suspendió las clases y actividades académicas hasta el martes para continuar con acciones contra la violencia de género

El CDC de la universidad se reunió de forma extraordinaria para abordar lo ocurrido en la institución tras el intento de femicidio en la Facultad de Medicina.

Después de haberse declarado en “sesión permanente”, el Consejo Directivo Central (CDC) de la Universidad de la República (Udelar) definió convocarse este viernes para seguir abordando la situación generada en la institución después del intento de femicidio ocurrido el martes en la Facultad de Medicina. La sesión transcurrió mientras ocho facultades estaban siendo ocupadas por centros de estudiantes que en su mayoría se manifestaron en contra de que el CDC no haya suspendido las clases como lo solicitó el Orden Estudiantil.

Por la dinámica que se generó en la sesión, los representantes del orden, que pertenecen a la Federación de Estudiantes Universitarios del Uruguay (FEUU), fueron pidiendo la palabra para que distintos centros de estudiantes leyeran declaraciones elaboradas en el marco de sus asambleas. Si bien todas fueron críticas con las resoluciones del CDC, algunas fueron especialmente duras contra las autoridades que integran el cuerpo y no acompañaron la postura de la FEUU. Por ejemplo, la proclama de la Asociación de estudiantes de Veterinaria rechazó las declaraciones del decano de Medicina, Arturo Briva, realizadas a pocas horas de la agresión, y consideró que “quien no colabora, se vuelve cómplice”.

Ese tipo de planteos fueron respondidos por algunos decanos, como el de Psicología, Enrico Irrazábal, quien llamó a encarar el tema en conjunto y sin buscar culpables en las autoridades de la institución, ya que la intención del CDC nunca fue la de retomar acciones como si nada hubiera pasado. Por el contrario, señaló que se debió a motivos “tácticos”, en el entendido de que suspender las clases no hubiera posibilitado el abordaje y la reflexión del tema, como ocurrió en varias facultades, de acuerdo con lo que plantearon también otros decanos.

La propuesta de suspender las clases volvió a estar sobre la mesa, ya que fue nuevamente planteada por la delegación de la FEUU, que argumentó que todavía no están dadas las condiciones para retomar las actividades con normalidad. Si bien los estudiantes solicitaron la suspensión de clases durante toda la semana próxima, el rector, Héctor Cancela, quien compartió los argumentos de la FEUU, propuso que la suspensión de las actividades académicas –incluyendo las clases– sea hasta el martes, cuando volverá a sesionar el CDC de forma extraordinaria.

Más allá de que algunos decanos plantearon reparos similares a los de la sesión pasada, se terminó votando una extensa resolución que incluye la propuesta de suspensión de clases planteada por Cancela. El texto también plantea que la suspensión de actividades académicas “no indispensables” se da para “continuar con las acciones de reflexión, cuidados y reorganización institucional”.

Los otros puntos resueltos por el CDC incluyen, entre otros, el reconocimiento de “las insuficiencias y desafíos que persisten en las respuestas institucionales en contra de la violencia de género y renovar su disposición al desarrollo y fortalecimiento de acciones de sus políticas de género para con la comunidad universitaria”.

Además, se encomendó una serie de acciones a la Comisión Abierta de Equidad y Género, como “extender la obligatoriedad de la capacitación en la temática de violencia, acoso y discriminación con perspectiva de derechos humanos, violencia basada en género e interseccionalidad a toda la comunidad universitaria”, y también para generar “mecanismos de detección temprana de situaciones de riesgo de violencia basada en género” y acompañamientos para quienes tienen percepción de riesgo y para quienes presentan denuncias.

También se mandata a la comisión a proponer mecanismos reparatorios para las víctimas de violencia, acoso y discriminación. Con la participación del rectorado y de otros espacios que abordan la temática de género, se pide a dicho espacio la elaboración de un plan de acciones concretas que incorpore estos planteos en un plazo no mayor a 60 días.

Al inicio de la sesión, Briva se refirió también a sus dichos, en los que, en el afán de dar tranquilidad a la comunidad de la facultad, catalogó lo ocurrido como un “hecho desafortunado”. En el mismo sentido de lo que dijo en una rueda de prensa realizada el miércoles, su intención primaria fue la de ponerse a disposición y acompañar de la víctima y su familia. El decano se refirió a su trayectoria como médico intensivista acompañando a muchas familias en situaciones delicadas y se mostró “orgulloso” de la formación recibida en la facultad. En ese contexto, admitió haber cometido “errores”.

Además, el decano habló de la necesidad de generar acciones para que estudiantes y trabajadores se sientan seguros de volver a la facultad. Briva también planteó la importancia de fortalecer los mecanismos institucionales para el abordaje de situaciones de violencia de género que se reportan en el centro de estudios.