Organizaciones feministas y sindicales convocan a una movilización este miércoles contra la violencia de género y la explotación sexual en Paso de los Toros, Tacuarembó, tras la agresión contra una trabajadora sexual por parte de un trabajador de la obra de UPM 2, el pasado 4 de diciembre. La concentración está pautada para las 19.00 en la intersección de las calles Doctor Berruti y General Artigas, según difundieron las distintas organizaciones convocantes en redes sociales.

Luego de que se conociera públicamente la situación, la Intersocial Feminista publicó este martes un comunicado en el que repudió “con absoluta contundencia y horror” la violencia ejercida sobre la trabajadora sexual. El hombre, de nacionalidad extranjera, agredió “a golpes” a la mujer, que resultó con múltiples fracturas y fue internada en el Hospital de Clínicas, sostiene el texto.

“Denunciamos la impunidad de los hechos y las graves faltas del personal policial que cuestionó el llamado de una persona que auxilió a la víctima y que puso resistencia para radicar la denuncia en la institución policial”, expresó la Intersocial. Las integrantes de la organización remarcaron que la Policía tiene la “obligación” de brindar asistencia y registrar la denuncia con “todas las garantías” para la víctima y las personas que la acompañan. Asimismo, afirmaron que hasta la fecha “no se conoce el registro de la denuncia policial ni se sabe si la misma fue o no radicada como corresponde en la comisaría”.

Las activistas también exigieron “respuestas y explicaciones” por las “expresiones” que utilizó el personal policial con la persona que asistió a la víctima y que se presentó en dos ocasiones a presentar la denuncia. “Cuestionamos el trato, las expresiones y los gestos utilizados. Esta es una de las razones por las cuales las víctimas de violencia de género temen denunciar: el maltrato policial al que son expuestas que las cuestiona, revictimiza y violenta una vez más”, manifestaron.

Por otra parte, la Intersocial Feminista denunció la responsabilidad de la empresa sobre los hechos. “Lamentamos que la empresa continúe negando su responsabilidad sobre este tipo de hechos que no es puntual, que no es aislado y que en el pasado se han denunciado” también en el proceso de construcción de la primera planta de UPM, en Fray Bentos.

“El modelo forestal-celulósico reproduce estos cónclaves de explotación en todos los territorios en donde se instala, asegurando una lógica perversa donde dice estar ofreciendo oportunidades para la comunidad local, pero en verdad reproduce una racionalidad extractiva donde el territorio y las personas que allí habitan están orientadas a la satisfacción de las necesidades de la empresa”, agrega el comunicado.

Por último, la plataforma lanzó un llamado a otras organizaciones instaladas en el territorio a “levantar su alerta y vigilia” sobre esta situación y que “se utilicen los canales institucionales y organizacionales correspondientes para su denuncia”. “Exhortamos a los equipos de salud a implementar de forma rápida el protocolo contra la violencia basada en género y a la comunidad toda para que sepan que, aun no estando las empresas, este tipo de prácticas continuarán si no logran unirse para evitarlo”, expresaron las activistas.

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