Unicef y el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) presentaron este jueves los resultados de la Encuesta sobre Prevalencia del Uso de Disciplina Violenta y la Exposición a la Violencia contra las Mujeres en la Infancia y la Adolescencia, que profundiza en la violencia que sufren niñas, niños y adolescentes exclusivamente en el contexto doméstico. “Hay múltiples formas de violencia que afectan a niños, niñas adolescentes; esta es una encuesta específica que lo que busca es sobre todo conocer las pautas de crianza, en qué está basada esa crianza y cómo creemos que educamos”, sintetizó durante la presentación la oficial de Protección de la Infancia de Unicef, Lucía Vernazza.

La representante de la agencia de Naciones Unidas dijo que el estudio, que se realizó en conjunto con Equipos Consultores, tenía como objetivo “relevar las prácticas de crianza establecidas en las familias uruguayas, estimar la prevalencia de la victimización entre niños, niñas y adolescentes, identificar factores de riesgo y de protección y elaborar una batería de indicadores de violencia que pueda ser incorporada por el país”. A su vez, permite hacer una comparación de la situación actual con el panorama de hace 12 años, con base en los resultados de la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (Mics) de 2013.

La nueva encuesta –que se llevó adelante entre febrero y marzo de este año– consultó a 1.500 personas adultas que se identificaron como las principales responsables del cuidado de niños, niñas o adolescentes de entre dos y 14 años. Y agrega dos elementos novedosos respecto de la medición anterior. Por un lado, incluye por primera vez datos sobre la disciplina violenta hacia adolescentes de entre 15 y 17 años. Por el otro, presenta información acerca de los efectos, en esas infancias y adolescencias, de la exposición a la violencia contra las mujeres en el hogar.

“Necesitamos entornos saludables, no violentos y comunidades que puedan permitir el crecimiento de nuestras infancias en otros mundos que son tan posibles como necesarios. Desde este lugar de humildad de trabajo con otros y con otras es que nos comprometemos porque, como con otras cosas, no queremos que la violencia tenga la última palabra en este país”, señaló en la apertura el director nacional de Desarrollo Social, Nicolás Lasa, y especificó que parte de ese “compromiso” tiene que ver con “laburar la salud mental de estos núcleos familiares y de las mujeres referentes de crianza”.

Gastón González y Lucía Vernazza. Foto: Florencia Carvalho, MIDES.

Gastón González y Lucía Vernazza. Foto: Florencia Carvalho, MIDES.

Principales resultados

Uno de los hallazgos más relevantes es que, en el Uruguay de 2025, cuatro de cada diez niñas, niños y adolescentes de dos a 14 años (39,3%) fueron sometidos a algún método violento de disciplina en el mes previo a la encuesta por parte de su madre, padre u otros integrantes adultos del hogar. Esto representa alrededor de 222.000 niños, niñas y adolescentes.

De ese total, 23,2% recibió agresiones psicológicas, 6% castigos físicos y 10% sufrió tanto violencia psicológica como física. En contrapartida, en 53% de los hogares se reportó el uso de métodos de disciplina no violentos.

Si se compara con la encuesta anterior, hubo un descenso en la proporción de niñas, niños y adolescentes de entre dos y 14 años que fueron sometidos a algún método violento de disciplina: en 2013, la encuesta Mics estimaba que 54,6% había sufrido al menos una forma de disciplina violenta, mientras que en el nuevo sondeo este indicador se redujo a 39,3%.

Violencia psicológica y castigos físicos

Al desagregar por tipos de violencia, la encuesta muestra que uno de cada tres niñas, niños y adolescentes de las edades analizadas (33,4%) es víctima de algún tipo de agresión psicológica por parte de personas adultas de su hogar. Esto marca un descenso respecto de 2013, cuando esta forma de violencia afectaba a la mitad.

La práctica más frecuente de violencia psicológica son los gritos (33%), seguido del uso de insultos o expresiones de descalificación y/o desvalorización hacia los niños, niñas y adolescentes por personas adultas del hogar (6%).

Por otra parte, 16,1% fue víctima reciente de algún tipo de agresión o castigo físico por parte de su padre, madre u otros miembros adultos del hogar. En 2013, la prevalencia era de 25,8%, lo que indica un descenso de casi 10%. La reducción de este indicador es mayor en los varones, en los hogares de nivel socioeconómico bajo y entre niños y niñas de dos a cuatro años, lo que implica “una disminución de las brechas observadas en 2013, cuando esos grupos eran los más afectados por la violencia física en el ámbito del hogar”, señala el informe.

Entre los tipos de maltrato físico más reportados están las palmadas o golpes en la cola (10%) y las sacudidas (7%). Además, se estima que 2,2% de las niñas, niños o adolescentes fue sometido a “castigos físicos severos”, una categoría que incluye desde golpes en la cara o la cabeza hasta “palizas”. Este valor es similar al registrado en la encuesta Mics de 2013, que reportaba un nivel de prevalencia de 2,8%.

Diferencias por género, edad, nivel socioeconómico y lugar de residencia

Los hallazgos reflejan que las niñas y niños de dos a cuatro años son los más expuestos a la violencia física, ya que 24% sufrió castigo físico en el mes anterior a la encuesta, proporción que desciende progresivamente a 14% en el grupo de diez a 14 años.

En materia de género, la disciplina violenta es levemente más frecuente hacia los niños que hacia las niñas (42% frente a 37%). A su vez, si bien el uso de métodos violentos se reporta en todos los niveles socioeconómicos en el entorno del 40%, se identifican diferencias en los métodos empleados, ya que el castigo físico tiene mayor prevalencia en los hogares de nivel bajo (20%) que en los de nivel alto (10%).

El reporte de uso de métodos de disciplina violenta es ligeramente menor en Montevideo (37%) que en el interior urbano (41%), tanto en términos de violencia psicológica como de violencia física.

Respecto de la situación en adolescentes de 15 a 17 años, del análisis se desprende que 37,8% de las personas responsables de su cuidado declara haber empleado en el último mes algún método violento de disciplina, con un mayor uso de la violencia psicológica (36%) que del castigo físico (4%). Entre las formas de agresión psicológica, se destaca el “fuerte control parental”, en tanto 34% reporta el uso de vigilancia estricta, mediante la supervisión de sus actividades o la revisión de sus pertenencias personales. “Esta práctica supera ampliamente en prevalencia al resto de las formas de agresión psicológica, que no superan el 3%”, remarca el documento.

Nicolás Lasa y Francisco Benavides. Foto: Florencia Carvalho, MIDES.

Nicolás Lasa y Francisco Benavides. Foto: Florencia Carvalho, MIDES.

La exposición a la violencia contra las mujeres

“La evidencia nacional e internacional confirma que los niños, niñas y adolescentes que viven en hogares donde su madre sufre violencia de sus parejas o exparejas son, más que testigos, víctimas directas de esta situación. Presenciar esa violencia de forma cotidiana tiene un impacto directo en su desarrollo y en su salud física y mental, similar al que produce sufrir maltrato infantil en carne propia”, señalan Unicef y el Mides en el informe.

Los resultados de la encuesta muestran que, en Uruguay, 18,3% de las niñas, niños y adolescentes viven en hogares donde su madre u otra mujer a cargo de su cuidado ha sufrido violencia de su pareja o expareja en los últimos 12 meses. Este porcentaje es similar al relevado en la Segunda Encuesta Nacional de Prevalencia sobre Violencia Basada en Género y Generaciones, de 2019, que registró 20%. “Estos datos indican que en los últimos seis años no se ha logrado reducir de manera significativa la exposición de los niños, niñas y adolescentes a la violencia contra la mujer a cargo de su cuidado en el hogar”, concluye el documento.

De ese 18,3%, la mitad estaba presente cuando ocurrieron los episodios de violencia de género y uno de cada cinco fue objeto de agresiones directas por la pareja o expareja de la mujer encuestada.

Primera infancia y medio rural

Durante la presentación de la encuesta, autoridades de Uruguay Crece Contigo (UCC) dieron a conocer un adelanto de lo que arrojó la última Encuesta de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud, que se centra en niños y niñas de dos a cuatro años, específicamente en el medio rural. Entre los principales resultados, aparece que si bien “la prevalencia es un poquito más baja que en las áreas urbanas”, cuatro de cada diez niñas y niños de dos a cuatro años están expuestos a metodologías de disciplinamiento violento en el medio rural, apuntó Giorgina Garibotto, directora de la División de Generación y Gestión del Conocimiento de UCC. De ese total, 33% padeció violencia psicológica y 19% violencia física. El estudio reveló que, “a medida que aumenta la edad de los niños, se ve un aumento en esta exposición a la violencia, llegando en los cuatro años al 44%”, destacó Garibotto.