Después de declaraciones de deseo y propuestas informales tanto desde el oficialismo como desde la oposición, finalmente hay fecha para la reactivación de la Bancada Bicameral Femenina (BBF), el espacio interpartidario de legisladoras que fue creado en el año 2000 para promover políticas y leyes con perspectiva de género. Así lo informó la vicepresidenta de la República y presidenta de la Asamblea General, Carolina Cosse, en una carta enviada este lunes a los coordinadores de las bancadas del Frente Amplio, el Partido Nacional, el Partido Colorado, el Partido Independiente, Cabildo Abierto e Identidad Soberana.

La primera reunión de la BBF de este período legislativo tendrá lugar el jueves 4 de junio, de 18.00 a 20.00, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, según indica el texto de las misivas, al que accedió la diaria.

El documento adelanta que, en la reunión, además de instalar formalmente la BBF para este período y de definir una forma de funcionamiento, se elaborará “una agenda de temas comunes para avanzar en la igualdad de género”. Para eso, Cosse desliza una “propuesta base” de temas: violencia de género digital, paridad, autonomía económica de las mujeres y acceso de niñas, niños y jóvenes a los sectores CTIM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).

Seguramente la propuesta vinculada a la violencia digital tenga que ver con el proceso de “diálogo social” que Uruguay inició a fines de febrero para adaptar a nuestro país la Ley Modelo Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Digital contra las Mujeres Basada en Género. En aquella ocasión, la vicepresidenta dijo que 2026 “es un año de profundización de la agenda transformadora en el Parlamento” y que este tema “tiene que estar”, por lo que se comprometió a que “el Parlamento tome la discusión este año”.

En cuanto a la paridad, la senadora del FA Constanza Moreira había adelantado a la diaria en febrero que existía la posibilidad de elaborar un nuevo proyecto de ley sobre “democracia paritaria”, después de que fracasara el intento de aprobar la ley que impulsó la exsenadora nacionalista Gloria Rodríguez en la legislatura pasada. “Hay acuerdo con la idea, pero todavía no tenemos un texto o una iniciativa más o menos compartida con mujeres de otros partidos para avanzar en ese sentido”, afirmó Moreira en ese momento.

En línea con esa idea, a mediados de marzo, en una conferencia de prensa por el Mes de las Mujeres, diputadas y dirigentes del Partido Colorado se mostraron a favor de avanzar hacia “una ley de paridad real que garantice una representación equilibrada entre mujeres y hombres en los espacios de decisión política”, de acuerdo con lo consignado por Búsqueda. Sin embargo, tanto las legisladoras coloradas como las del resto de la oposición van a tener que dar la lucha a la interna de sus agrupaciones políticas, donde hay posturas claramente distintas en torno a este tema.

La paridad ya estaba en la agenda de las mujeres políticas hace 26 años, cuando se creó la BBF, como recordó recientemente la exsenadora frenteamplista Margarita Percovich a la diaria. En esa primera legislatura, de 2000 a 2005, 15 mujeres asumieron bancas: tres en el Senado y 12 en la Cámara de Representantes. Desde entonces, la representación creció pero sigue sin superar el techo del tercio: hoy son ocho las senadoras y 32 las diputadas, lo que representa apenas 31% de las dos cámaras.

Cuatro años desactivada

La BBF no funciona desde febrero de 2022 y lo último que se articuló en ese ámbito interpartidario fue la creación de los juzgados especializados en violencia de género que estaban previstos en el presupuesto nacional del gobierno anterior. En 2023, tras un año de inactividad, legisladoras del oficialismo y la oposición consultadas por la diaria coincidieron en que no existía un funcionamiento orgánico del espacio y que tampoco había una agenda concreta de temas.

En ese momento, la entonces senadora del FA Silvia Nane señaló que no había “mucho ambiente como para que funcione”, cuestionó a legisladoras nacionalistas y cabildantes que no “creían” en “espacios de mujeres”, y consideró que el “parteaguas” fue el proyecto de ley de tenencia compartida. Por su parte, María Eugenia Roselló, que era diputada colorada, atribuyó la desarticulación a que en muchos casos “primaban” las “banderas políticas”.