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Futuro Empresas
Fernando Johann. · Foto: Inés Guimaraens

Fernando Johann.

Foto: Inés Guimaraens

Cinco minutos de conversación para medir la salud cerebral: así funciona la IA de una empresa uruguaya

Tell utiliza IA para analizar cinco minutos de habla y generar un indicador de salud cerebral; su CEO dijo que la herramienta puede ayudar a los médicos a decidir si es necesario hacer estudios más complejos.

La empresa uruguaya Tell desarrolló una herramienta que busca aportar información sobre la salud cerebral a partir del análisis de la voz. Su propuesta consiste en que una persona realice durante unos cinco minutos tareas de voz simples y naturales para obtener un indicador que permita hacer un seguimiento a lo largo del tiempo.

Tell utiliza inteligencia artificial (IA) para crear un indicador de salud cerebral que ayude a orientar el diagnóstico de alzhéimer o párkinson.

La empresa uruguaya afirma que su herramienta alcanza una precisión de entre 80% y 90% para esos perfiles y busca ofrecer una alternativa más accesible para el seguimiento de la salud cerebral.

“La problemática central que viene a solucionar Tell es la falta de practicidad y economía a la hora de determinar cuál es nuestro grado de salud cerebral”, afirmó a la diaria el CEO de la empresa, Fernando Johann.

Problemas en el acceso

El objetivo de la empresa es abordar una dificultad que Johann identifica tanto en el acceso como en el seguimiento de la salud cerebral: los estudios disponibles pueden ser costosos, requieren equipamiento especializado o dependen de evaluaciones clínicas que demandan tiempo y entrenamiento.

“Si uno quiere hacer hoy cualquier análisis acerca de la salud cerebral, se encuentra con una de estas dos barreras: o es un proceso fuertemente subjetivo que requiere muchísimo entrenamiento de los profesionales que lo administran, que se hace poco, que es largo, que es artesanal y que es muy poco amigable con lo digital y, por lo tanto, nadie lo quiere hacer o, cuando se hace, cuesta carísimo”, indicó.

Asimismo, planteó que el acceso a determinados equipos limita la posibilidad de hacer controles de rutina. “Por ejemplo, en Uruguay tenemos tres equipos que realizan estudios de PET scan en el Cudim. Esos tres equipos funcionan todos los días del año y se proponen diagnosticar un montón de condiciones. Si yo quisiera hacer un ensayo de rutina para ver mi salud cerebral con uno de esos equipos, le estaría sacando el lugar a alguien que puede necesitarlo mucho más”, explicó.

En otras palabras, “lo que viene a solucionar Tell es la falta de información en un espacio que hoy no tiene alternativas económicas y accesibles”, indicó.

“Una persona que tiene hoy un diagnóstico de párkinson confirmado no tiene manera de hacer seguimiento de su enfermedad, porque cae en la misma dificultad que acabo de describir antes. Tell viene a solucionar eso con una herramienta sencilla, barata, accesible a todo el mundo, con capacidad para hacerlo de manera remota, sin tener que ir a un hospital o a una clínica”, destacó.

Cinco minutos de voz

La herramienta funciona a partir de una grabación de la persona realizando determinadas tareas de voz simples, naturales. De ese modo, “en cinco minutos podemos entregar un valor que es equivalente a medir la presión”, explicó Johann. Ese valor permite hacer un seguimiento de la salud cerebral de una persona cuando está saludable, cuando existen dudas sobre su estado o incluso cuando ya recibió un diagnóstico.

La tecnología parte de la premisa de que determinadas características del habla pueden modificarse cuando una persona desarrolla una condición. La IA compara, entre otros elementos, la velocidad al hablar, el rango de frecuencias utilizado, las palabras y la forma de describir aquello que la rodea.

“Cuando una persona está saludable, habla de una manera bastante estable”, sostuvo Johann. “La velocidad para hablar, el rango de frecuencias que utiliza para enunciar, el tipo de palabras que usa, la especificidad para describir la naturaleza que lo rodea; todo eso, cuando uno está sano, es bastante estático en el tiempo”.

Cuando aparecen determinadas condiciones, “la forma en la que hablamos cambia”. El sistema puede comparar entonces el discurso actual con registros anteriores de la misma persona o con perfiles de personas que presentan distintas condiciones.

Tell analiza fundamentalmente cuatro dominios: memoria episódica (capacidad de recordar experiencias), memoria semántica (utilización de conocimientos y conceptos generales), procesamiento emocional (cómo una persona expresa y procesa emociones a través del habla) y control motor (la coordinación necesaria para articular sonidos), todos a partir de la voz.

“Esos cuatro dominios tienen un comportamiento consistente con un perfil que resulta saludable, con un perfil que resulta tener párkinson y con uno con alzhéimer. Lo que hacemos después es simplemente comparar perfiles”, explicó.

Alzhéimer, párkinson y otras enfermedades

Según Johann, la plataforma cuenta actualmente con más de 100.000 registros de audio, mientras que unas 25.000 personas han pasado por ella.

La empresa sostiene que la herramienta puede utilizarse para analizar perfiles asociados a alzhéimer, párkinson, demencia frontotemporal y afasia primaria progresiva.

Johann ubicó el desempeño de Tell en un rango de entre 80% y 90%, aunque aclaró que la intención de la empresa no es presentar la herramienta como un sustituto de los estudios médicos.

“Tell se ubica en un valor entre el 80% y el 90%, que es un valor intermedio entre lo que podría lograr el médico solo y lo que podría lograr el médico con una resonancia magnética”, señaló.

El CEO explicó que el objetivo es que la herramienta sirva para determinar cuándo puede ser necesario avanzar hacia un estudio más complejo. “Puede ser de gran utilidad usar Tell para justificar o no un estudio más complejo”, afirmó.

En ese sentido, planteó dos posibles escenarios: que el resultado permita descartar una sospecha o que, por el contrario, indique al médico que sería conveniente profundizar el estudio mediante una resonancia magnética. “Tell es una herramienta para mejorar el proceso de diagnóstico”, resumió.

Presencia internacional y una dificultad en Uruguay

La empresa ya trabaja con clientes en distintos países de América Latina, entre ellos Brasil, Argentina, Chile, Perú, Colombia y México. También cuenta con clientes en Estados Unidos y Europa y proveedores en Kenia y Egipto, detalló Johann.

Entre las instituciones mencionadas por el ejecutivo figuran UCSF, en California, la Universidad de Harvard, el Imperial College London y la Universidad de Lucerna, en Suiza. Además, Tell tiene dos clientes en India.

La herramienta no requiere equipamiento específico: puede utilizarse desde una computadora con micrófono o desde un celular, y la capacitación puede hacerse de manera remota.

Sin embargo, la situación es diferente en Uruguay. Johann explicó que la empresa llegó a firmar contratos con un par de mutualistas, pero no consiguió que los médicos adoptaran la herramienta.

“En Uruguay hemos tenido una suerte diversa. No hemos conseguido que la adopten los médicos, que son finalmente los que deberían utilizar la herramienta”, concluyó.