De forma inesperada, una rama que se ha escindido del ojedismo y se define “radical”, tomando una actitud fanática y basada en la acción política para cumplir con la agenda del candidato colorado, se hizo llamar Brovimiento de Fitnessización Nacional (BFN) y creó un Gimnasio del Pueblo para “internar” a los políticos que consideran FFFF, es decir, “flojos, fofos y fuera de forma”.

“Nuestras instalaciones son subterráneas y de localización desconocida: tenemos todo lo necesario para reformar a estos políticos que se han desviado del ojedismo y no son más que FFFF”, advirtió el portavoz del grupo, quien usa el nom de guerre Bauti, mientras hablaba enmascarado delante de una bandera con una mancuerna de 35 kilos, símbolo del BFN. “Ya tenemos una lista de los más panzones y holgazanes y vamos por ellos; sí, es una amenaza, bro”, advirtió.

Sin embargo, el presidenciable optó por desmarcarse de la agrupación: “No tengo nada que ver con expresiones filotupamaras del hermoso arte de la halterofilia”, señaló en un comunicado difundido esta mañana, en el que también sostuvo que “como capricorniano puro, me opongo a cualquier tipo de violencia y, como ascendente en Libra, pienso que todo esto es de mal gusto”.