Las protestas de los defensores de los derechos de los animales se han transformado en un clásico durante la Rural del Prado, pero, en esta ocasión, el Hipódromo de Maroñas también fue escenario de manifestaciones. Los animalistas consideran que la hípica también es una actividad “salvaje y cruel”, pero no sólo por los golpes y las exigencias físicas. “Este año, en el gran premio Ramírez compiten caballos que fueron llamados Mucho Loco, Turboship, Zelensky, Pluto y Cuento Marista, entre otras atrocidades. Esto tiene que parar”, declaró una de las manifestantes que se hizo presente en el principal hipódromo del país.
La activista se preguntó cómo se sentiría un ser humano si recibiera alguno de esos nombres. “No podemos hacerles a los animales cosas que jamás aceptaríamos que se le hiciera a un ser humano. Los animales también son seres vivos y merecen tener nombres como Sofía, Manuel u Osvaldo”. “Por ahora nos estamos moviendo en el terreno pacífico, pero si las autoridades no nos escuchan, no vamos a tener más remedio que entrar por la fuerza a la oficina de registros de caballos de carrera a cambiar los nombres de estas pobres criaturas”.
“Siento que me utilizaron para enviar un mensaje y eso no me gusta nada, porque yo tengo derecho a mi individualidad”, Julio, Devolveme Lo Que Me Robaste, caballo de carreras.