Las amenazas de Donald Trump de intervenir en el país de Medio Oriente no parecen haber amedrentado a sus líderes, que por el contrario están redoblando la violencia de la represión. Ayer, fuentes de Teherán reconocieron que el país está intentando acelerar su programa nuclear para utilizar este tipo de armas contra los manifestantes. “El gobierno no está dispuesto a ceder. Si es necesario utilizar las armas atómicas contra quienes intentan desestabilizar al país, lo va a hacer. Obviamente, esto implicaría arrasar el país entero, pero en la cúpula del gobierno creen que esto es el precio que se debe pagar por mantener la estabilidad y la entereza moral del país. En resumen, el gobierno está dispuesto a causar la ruina física del país para evitar la ruina moral”.
Las fuentes aclararon de todas maneras que la posibilidad de desarrollar armas nucleares “aún está lejos”, por lo que en el corto plazo el gobierno planea combatir a los manifestantes con atentados suicidas y coches bomba.
“Tanto en Estados Unidos como en Irán hay gobernantes justos y compasivos que se preocupan por el bienestar de sus habitantes. Estoy seguro de que lograrán entenderse”, Vladimir Putin, defensor de la moderación.