El Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (Inisa) y el Ministerio de Defensa firmarán en breve un convenio para que menores infractores reciban educación en instalaciones militares. Si bien el programa contempla que los adolescentes conozcan los cuarteles y eventualmente pasen a formar parte de las Fuerzas Armadas, su principal objetivo es educativo. “Queremos que aprovechen todo lo que se puede aprender acá. Pueden terminar la educación secundaria, iniciarse en oficios y sobre todo aprender a no delatar a sus compañeros, algo en lo que los militares somos muy bueno, por no decir mejores que nadie”, explicaron fuentes castrenses.

Desde el Inisa explicaron que el programa tiene un espíritu de “reducción de daños”, similar al que se utiliza para combatir el consumo de algunas drogas. “Como a algunos jóvenes es muy difícil sacarlos del delito, queremos que por lo menos desarrollen prácticas más seguras, como no delatar a cómplices para que no sean blanco de venganzas, o incluso incursionar en actividades delictivas menos violentas que la rapiña y el narcotráfico, como las estafas con licitaciones y robo de provisiones, en las que las Fuerzas Armadas son expertas”.

“Por un lado, intervienen los militares en cuestiones de delito, lo cual me encanta. Pero por otro lado hay una fuerte apuesta a la rehabilitación, y eso ya no me gusta tanto. Es complicado”, derechista de mano dura.