Luego de que se conociera que el ministro del Interior estaba manejando con la libreta de conducir vencida cuando atropelló a un motociclista el jueves pasado, desde la Torre Ejecutiva se decidió hacer una meticulosa investigación sobre el estado de las habilitaciones que lo involucran. Allí se descubrió que el jerarca tampoco renovó la libreta para hacer declaraciones públicas. “Por suerte, cuando dijo que la batalla contra el narcotráfico estaba perdida no se supo este detalle, porque hubiera sido desastroso. En la opinión pública esas palabras suyas fueron más dañinas que el haberse llevado puesta una moto tras comerse un cartel de pare. Si encima de eso se hubiera sabido que no tenía libreta, capaz que hoy no estaba en el cargo”, expresaron desde el Poder Ejecutivo.

La libreta que habilita a hacer declaraciones públicas se implementó luego del gobierno de José Mujica, con el objetivo de prevenir los “siniestros verbales”.

La estimación: “Si el año que viene las cifras de delitos bajan aún más, vamos a necesitar por lo menos un choque contra un ómnibus escolar”. Experto en guerrilla de imagen.