Fuentes del gobierno iraní dieron a entender ayer que los planes de Teherán para construir armas atómicas iban a entrar en “un receso”. “Durante las protestas contra el gobierno logramos asesinar a decenas de miles de personas en un par de días invirtiendo muy poco dinero. Es una muestra de que lo nuestro no son las armas nucleares. Lo nuestro son los métodos artesanales: atentados suicidas, represión, coches bomba y cosas por el estilo”, explicó una de las fuentes consultadas por la prensa internacional.

Pero este cambio de paradigma no sólo surgió a raíz de las protestas en Irán. También las manifestaciones en Estados Unidos hicieron que el gobierno iraní “abriera los ojos”. “Obviamente no podríamos causar esta cantidad de muertes en suelo estadounidense con nuestras fuerzas, pero no lo necesitamos. Alcanza con ayudar a que ese país siga eligiendo líderes como Donald Trump”.

La acusación: “Los manifestantes fueron manipulados”. Justificación de uso global.