Durante su esperado discurso en la cumbre de Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó que su país no planea usar la fuerza para quedarse con Groenlandia. Horas más tarde, aseguró que hay un acuerdo en marcha entre su país y la Organización del Tratado del Atlántico Norte que permitiría destrabar el conflicto. A pesar de estos acercamientos, Trump continuó realizando amenazas: “Esperemos que esas negociaciones sean exitosas, porque si no lo son, voy a terminar de derretir Groenlandia. Les recuerdo a mis amigos europeos que si eso ocurre, el lugar en donde está este gigantesco pedazo de hielo pasará a ser un sector de las aguas internacionales, por lo que no le vamos a tener que pedir permiso a nadie para movernos allí”.
El mandatario recordó que Estados Unidos es el segundo mayor emisor de gases de efecto invernadero y expresó que la idea de desplazar del primer lugar a China no le disgusta. “Mi mensaje para Europa es el siguiente: acepten el trato para que podamos controlar Groenlandia o la derretiré”, planteó. Algunos analistas señalaron una contradicción entre esta postura y su negacionismo del cambio climático, pero también consideraron que, “de todas las contradicciones de Trump, esta es una de las más pequeñas”.
La revelación: “La verdad es que [Emmanuel] Macron apareció con lentes negros en Davos para ocultar los golpes que le dio Trump”. Diplomático francés que siente lástima por su jefe.