Según explicó un exoficial de la Armada en la investigación administrativa sobre la compra de las patrulleras oceánicas al astillero Cardama, al momento de la firma del contrato la empresa española llevaba seis años sin construir buque alguno y corría serios riesgos de quebrar. La cancelación del contrato decidida por el gobierno no hizo otra cosa que agravar la situación económica de Mario Cardama, por lo que el senador Javier García decidió darle trabajo en su despacho. “Me duele mucho ver lo que el gobierno le hizo a este esforzado empresario español. Prácticamente lo quisieron dejar en la calle. Yo no puedo permitir que hagan eso”, dijo García.

Cardama empezará a trabajar en pase en comisión, algo que llama la atención, ya que el empresario gallego no es funcionario público uruguayo. De todas maneras, García aseguró que la situación “se ajusta a derecho”. “Uno de mis asesores, que también estuvo conmigo en el Ministerio de Defensa Nacional, me aseguró que Cardama empezó a trabajar en Ancap en 1988, algo que pudo acreditar mediante el envío de varias actas notariales”.

Palabra de Cardama: “Tengo ganas de explorar nuevos territorios, hacer cosas que nunca antes había hecho. Una opción es incursionar en la construcción de buques militares”. Mario Cardama, armador desempleado.