La inestabilidad en Medio Oriente está provocando todo tipo de disrupciones en el resto del mundo. A los problemas del aumento de los combustibles, el enlentecimiento de la economía y el mal funcionamiento de las cadenas logísticas se suma ahora la salud mental de los inversionistas. “Estoy pasando por un momento realmente muy difícil. Todos los días me levanto estresado y todos los días me voy a la cama estresado. Es terrible no poder decidirme entre apostar todo mi dinero a la industria armamentista o a la industria petrolera. Realmente no le deseo a nadie que tenga que estar en mi lugar”, declaró un multimillonario a la revista Bloomberg.

Es que los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán provocaron un aumento en las ganancias simultáneo entre las compañías petroleras y las que fabrican armas, y no es claro cuál de los dos sectores mantendrá la bonanza durante más tiempo. Un asesor de inversiones relató que recibe “todo el tiempo” llamadas de inversores desesperados. “Me dicen que hace días que no duermen porque los angustia la posibilidad de apostar al sector equivocado. Desgraciadamente no puedo hacer nada por ellos. El mundo está en manos de personas como Donald Trump, Benjamin Netanyahu y Donald Trump, que son tan predecibles como una hiena alcoholizada”.

El consejo: “El futuro está en los enlatados, que es lo primero que la gente compra cuando hay una amenaza seria de guerra nuclear”. Gurú de las inversiones.