Desde que comenzaron los bombardeos de Estados Unidos a Irán, Teherán dejó bien en claro que cualquier persona o institución de aquel país es un posible objetivo de represalias. Según reportes de prensa, entre las jerarquías iraníes se manejaba como “prioridad máxima” el asesinato del presidente Donald Trump, pero ayer estos planes fueron cancelados. “Entre las autoridades del régimen creen que no tiene sentido esforzarse para cometer un atentado contra Trump, porque hay muchas más probabilidades de que lo mate un ciudadano estadounidense. Es más, los iraníes creen que de haber seguido con sus planes, había altas chances de que no pudieran concretarlos porque algún ciudadano de su propio país lo iba a matar alguien”, reza uno de estos reportes.

Si bien los dos intentos de asesinato que sufrió Trump fallaron, en Teherán creen que tarde o temprano alguno resultará exitoso. “Es imposible que en un país con tanta cultura armamentística y con tantas armas a disposición de cualquiera no pueda surgir un tirador que tenga las ganas y la habilidad de matar a Trump. Solo es cuestión de tener paciencia”, opinó un jerarca iraní en una de las notas de prensa.

Otra opción: “Tampoco se puede descartar la posibilidad de que el propio Trump se dispare en la cabeza. Ha hecho cosas mucho más al límite”. Estratega iraní.