Las campañas de escraches en redes sociales se llevan a cabo sin ningún tipo de contralor, por lo que las injusticias que se cometen durante ellas raramente reciben algún tipo de sanción, generando un peligroso clima de impunidad. La última víctima de este tipo de trato injusto fue el expresidente de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), Leonardo Cipriani. Tras una catarata de críticas, insultos y amenazas recibidas en sus redes sociales a partir de algunas noticias aparecidas en medios de comunicación, el exjerarca decidió publicar un descargo. “En las últimas horas he recibido un sinnúmero de agresiones, por lo que me gustaría aclarar algo. Mi nombre es Leonardo Cipriani. LEONARDO. Yo soy el que enriqueció al Círculo Católico y a una empresa de ambulancias desde mi posición de presidente del directorio de ASSE. El amigo de Jeffrey Epstein se llama Giuseppe. GIUSEPPE. Él es el que tiene vínculos con un expedófilo y cuya expareja está acusada de organizar fiestas en Punta del Este en las que presuntamente se ofrecían servicios sexuales. Por favor, NO MEZCLEN LAS COSAS. Utilizar un cargo público para enriquecer a una empresa privada que me empleó antes y después de ocupar ese cargo no tiene nada que ver con todas las cosas horribles que hacían los amigos de Epstein”.
La estrategia: Los abogados de Leonardo Cipriani en el caso de las contrataciones con el Círculo Católico esperan llegar a un acuerdo abreviado cuya pena consista en rezar tres padrenuestros y cinco avemarías.