La decisión de la Intendencia de Montevideo de cambiar el nombre de la calle Ramón Anador por “Ramón Anadón”, a partir de una investigación que descubrió un error histórico en el nombre original, fue el disparador de una ola revisionista que amenaza con darles una nueva denominación a varios puntos de la ciudad. Uno de los ejemplos es el de la plaza Independencia. Tras un estudio llevado a cabo por varios historiadores se llegó a la conclusión de que el nombre de esta plaza debería ser “Plaza del Fracaso del Proyecto Federal Artiguista”. “Acá no se trata de cuestionar a nadie. Seguramente las personas que decidieron nombrar así a la principal plaza de Montevideo creyeron que la consecuencia más relevante de la Jura de la Constitución de 1830 fue la consolidación de Uruguay como Estado independiente, pero las investigaciones más recientes llegaron a la conclusión de que el 18 de julio de ese año es, antes que nada, la demostración última de que el proyecto federal artiguista había fracasado rotundamente”.

Otra de las plazas que se busca renombrar es la plaza Cagancha, aunque en este caso el objetivo es evitar que los escolares hagan juegos de palabras soeces.

La confusión: “El 25 de agosto de 2025 me fui al estadio Centenario para ver el partido inaugural del Mundial, pero parece que es en 2030. No entiendo nada”. Hincha enojado con la historia oficial.