La inteligencia artificial se está colando en prácticamente todos los aspectos de la vida de los seres humanos y la política no es la excepción. Pero tras el auge en el uso de herramientas como Gemini y Chat GPT, algunos políticos comenzaron a cuestionar la conveniencia de recurrir a ellas. “Soy un gran fanático de la inteligencia artificial, porque creo que mejora la vida de las personas al ocuparse de algunas tareas, pero hay que tener cuidado, porque no es solvente en todas ellas. En mi caso, por ejemplo, estoy considerando seriamente dejar de pedirle a Chat GPT que elabore mi agenda política. No voy a negar que tuvo algunos aciertos, pero también le erra demasiado seguido”, declaró el secretario general del Partido Colorado, el senador Andrés Ojeda.

El legislador admitió que, si bien ya había tenido algunas experiencias negativas con esta herramienta, la última de ellas “me dejó realmente preocupado”. “Le pedí que me tirara algún tema que les interese a los uruguayos y con el que pudiera poner en aprietos al gobierno, y me sugirió pedirle a Yamandú Orsi que consiga una entrevista en la Casa Blanca. No sé, a lo mejor mi error fue no aclararle que estaba en Uruguay y entonces me tiró algo genérico, porque realmente no da la impresión de tener mucha idea de lo que pasa acá”.

La confianza: “Le tengo mucha fe a Ojeda”. Pedro Bordaberry, aspirante a liderar el Partido Colorado durante las próximas cuatro décadas.