Desde el primero de marzo de 2025 se registró una cantidad de renuncias inusualmente alta de jerarcas gubernamentales. Lejos de buscar generar un clima de mayor estabilidad, en el gobierno quieren que los procesos de renuncia sean “menos engorrosos”. “Fiel a su estilo, el presidente Yamandú Orsi no quiere obligar a nadie a hacer algo que no quiere. De hecho, nos pidió que buscáramos eliminar las trabas burocráticas que llevan a los jerarcas a pensarlo dos veces antes de renunciar. Ahora estamos trabajando para ver cómo se pueden agilizar los procesos de renuncia”, relató una fuente de la Torre Ejecutiva.
Entre las medidas a estudio del gobierno se encuentran el establecimiento de una ventanilla única para presentar las renuncias y dejar sin efecto la obligación tácita que tienen los jerarcas de explicar por qué renuncian. “Más allá de que en público todos digan que renuncian por motivos estrictamente personales, es habitual que a nivel privado expliquen por qué quieren irse. La idea es que ni siquiera tengan que hacer eso. Si quieren irse, firman un papel y a las dos horas ya pueden llevarse el mate y las fotos familiares de la oficina”.
La justificación: “No tuve ningún problema de relacionamiento con otros jerarcas. Renuncio para dedicarme a mi verdadera pasión, que es el mikado”. Excusa que aún no se escuchó, pero falta poco.