Ayer se registró una de las jornadas más violentas desde que comenzó el bombardeo israelí en el sur de Líbano, con centenares de muertes. Entre todas las voces que se alzaron para condenar las acciones del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, las que más se hicieron sentir fueron las de los empresarios que dependen directamente del petróleo para realizar sus negocios. “Israel tiene que dejar de bombardear a los libaneses, por dos motivos fundamentales. En primer lugar, por una cuestión de humanidad. Pero además, si no para de tirar misiles, los iraníes van a volver a cerrar el estrecho de Ormuz, algo que nos traería muchos problemas”, advirtió un industrial que se había ilusionado con la baja en el precio del petróleo tras el anuncio de un acuerdo entre Donald Trump y las autoridades iraníes para un cese del fuego de dos semanas. “Trump y Netanyahu deben comprender que no se puede asesinar a tantos civiles impunemente, y que esta guerra es para que haya petróleo, no para que falte”.

La denuncia: “Humillar a Trump de esta manera es un ataque a sus derechos humanos”. Experto en derechos humanos violentados.